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lunes, 1 de octubre de 2012

Temed la ira de los mansos

En los últimos días han ocurrido varios acontecimientos muy notables, la gente está saliendo a la calle para expresar su oposición, ya no a un determinado partido, ni a una determinada medida, sino a los políticos en sí, a esa casta que se cree con derecho a exigirnos obediencia, y pedirnos ‘responsabilidad’ para darles nuestro trabajo y dinero, mientras que ellos no se hacen responsables de ninguna de sus acciones, y cuando mostramos nuestro descontento, expresando que para nada estamos de acuerdo con sus medidas y actuaciones, nos califican como ‘antidemocráticos’ por expresarnos e intentar hacerles ver que han traicionado nuestra confianza, que introducir un papel en una caja cada cuatro años para elegir quiénes nos van a tiranizar no es democracia, y no les da derecho ninguno en creerse en representación de los ciudadanos ni carta blanca para campar a sus anchas.

Se les llena la boca al hablar de democracia, cuando lo que han hecho es organizarse en facciones que se reparten el pastel, pero están viendo las orejas al lobo, y por ello han modificado las leyes para penar la desobediencia civil, no te creas que penan la corrupción, el abuso de poder, o el mentir a los ciudadanos, no, penan con cárcel el hecho de que no les obedezcamos. Y hasta últimamente se ha propuesto modificar el derecho de manifestación.

Y hay gente que a esto lo llama democracia.

Además los medios de comunicación, tanto de izquierdas como de derechas, intentan polarizar este descontento y estas manifestaciones, unos criticando las movilizaciones como ‘golpe de estado’ y otros especificando que son contra el político que manda en este país. Pues no señores, no se equivoquen, estamos hartos de todos y cada uno de los políticos de carrera, que anteponen su bienestar y el de los suyos al de los ciudadanos. Estamos hartos de políticos que jamás en la vida han dado un palo al agua, que no conocen nada de la realidad que nos rodea al resto de los ciudadanos, y que han pasado de cargo oficial a cargo oficial gracias a intrigas y peloteos.

Y es que la clase política se ha enriquecido gracias a nuestro dinero, y ha regalado nuestro dinero a amigos suyos, a empresas afines, y nos roba dinero, no para que repercuta en beneficio de la sociedad, sino para que repercuta en beneficio de los que ya están forrados. Porque en cuanto pasen las elecciones autonómicas los políticos que dominan este país pedirán el rescate económico a la Unión Europea, más de 50.000 millones de euros que pasarán a manos de los políticos, y a su vez a manos de los bancos, pero… ¿quienes contraeremos la deuda? Nosotros. Todos los ciudadanos. Y no sólo nosotros, nuestros hijos seguirán pagando el dinero que un día se prestó a los bancos. Y es que a la Unión Europea lo único que le importa es cobrar ese préstamo, y es por eso por lo que prefiere prestárselo al gobierno y no a los bancos, porque un banco quiebra y no paga, pero el gobierno presionará a sus ciudadanos lo que haga falta para que se cumplan los pagos con la Unión Europea.

Pues los políticos siguen sin enterarse de que no les queremos, de que aborrecemos todo lo que implican, de que cuando les miramos sólo sentimos desprecio y aversión. No se enteran de que estamos abriendo los ojos, y lo que estamos viendo no nos gusta nada, pero nada de nada, y cada vez nos creemos menos sus mentiras, y cada vez nos damos cuenta de que sólo hay dos bandos: los ciudadanos y los poderosos (es decir, políticos y banqueros).

Y son poderosos porque nosotros creemos que son poderosos, y es que sólo tienen el poder que nosotros les hemos cedido. A los políticos con nuestros impuestos, y a los banqueros con nuestros ahorros y nóminas.

Pero nos estamos hartando, porque vemos que el sistema es cada vez más injusto, que pagando más impuestos tenemos cada vez menos derechos, que viven a todo lujo malgastando nuestro dinero mientras a nosotros nos cuesta llegar a fin de mes, que desprecian toda crítica a sus acciones, que se consideran superiores a nosotros, y por ello no deben darnos ninguna explicación de lo que hacen, y que si roban de nuestro dinero es porque no tendrá ninguna consecuencia si son pillados.

Esta es la miseria de la clase política. Pura basura que nos mira por encima del hombro.

Pero albergo esperanzas, y es que estoy viendo en mi entorno que personas antes sumisas empiezan a ver la verdadera realidad, y no les está gustando nada, es más, cada vez los ánimos están más crispados, y esta es la mayoría silenciosa que hace unos días alababa cierto político. Esta mayoría silenciosa está a punto de dejar de serlo, y las revoluciones, las que salen bien, no las realizan ejércitos o cuatro exaltados, las realizan la mayoría silenciosa , que comienza a intranquilizarse, y comienza a darse cuenta de lo que está ocurriendo, y al principio comienza a sentir afinidades con movimientos como los de las manifestaciones de estos días, y después se enciende al ver cómo sonríen los políticos cuando se reúnen, y cómo cada semana aparece un nuevo caso de corrupción en la política, y que ninguno pisa la cárcel.

Y esa mayoría silenciosa comienza a moverse, y con más determinación que cualquier exaltado, comienza a informarse sobre las verdaderas causas de esta crisis, los verdaderos culpables, y lo mejor de todo, que existen soluciones, y que podemos mejorar. Y es que debemos mejorar, y hacer lo posible porque así sea, porque se lo debemos a nuestros hijos, porque a mí se me caería la cara de vergüenza si en un futuro veo a mis hijos pasando penurias, con todos sus derechos recortados, y sus obligaciones multiplicadas, y que yo no hice nada por evitarlo, sólo porque pensaba ‘Y qué se le va a hacer. Ya pasará el chaparrón’.

El chaparrón no pasa, porque ahora es una riada que se está llevando nuestro estado de bienestar, que aun siendo masacrados a impuestos, cada vez recibimos menos en contraprestación, porque todo ese dinero va a parar a manos de los que más tienen. Una transferencia gratuita y sin fin de dinero de los ciudadanos a los bancos y clase política. Porque aunque los políticos nos digan que los bancos devolverán el dinero, esto se ha comprobado que no es cierto, porque todas las inyecciones de dinero público que se les ha enchufado para fusiones y recapitalizaciones han sido a fondo perdido.

11.000 millones de euros perdidos sólo en el año 2011. 11.000 millones, y nadie se hace responsable de ello. Pero los ciudadanos debemos hacer un ‘ejercicio de responsabilidad’ y pagarlos de nuestro bolsillo.

Eso sí, no se te ocurra no pagar una letra de tu hipoteca, o una multa de aparcamiento, que te perseguirán hasta la tumba. ¿Esto es justo? Para nada, y sinceramente, me enciendo con sólo pensarlo, y se me ocurren muchas cosas muy malas que quisiera hacer a los responsables de traernos toda esta miseria, y de hundirnos aún más en ella.

Y es que los políticos no temen al exaltado que quema cajeros, o al que vuelca contenedores, el político teme al pueblo que poco a poco va abriendo los ojos, a los ciudadanos pacientes y mansos que se les va acabando la paciencia y se van enfureciendo, porque cuando nos desbordemos, cuando todo rebase nuestro límite, ya no habrá vuelta atrás, y ya nos creeremos más sus mentiras, y ya no atenderemos más a sus razones, porque ya les hemos dado muchas oportunidades para enmendarse, y únicamente hemos recibido miradas de desprecio por encima del hombro.

Porque cada voz es importante, y cada ciudadano cuenta, y debemos luchar porque así sea.

Que nos devuelvan el poder que les prestamos.

viernes, 13 de julio de 2012

A por ellos, que son pocos y cobardes.

Día a día me doy cuenta de cómo los políticos, usando los medios de comunicación afines, nos adoctrinan para que no nos unamos, es más, no sólo para que no nos unamos, sino para que nos culpemos a nosotros mismos y nos enfrentemos los unos contra los otros.
Ésta es una vieja táctica política para conservar el poder, ya que ellos son pocos, muy pocos comparados con nosotros, los ciudadanos. En concreto, en España en Abril del 2012 teníamos 445.568 cargos políticos, y juntando todos los policías, bomberos y médicos nos dan 339.821, la leche, ¿no? Si se supone que los cargos políticos se dedican a ‘gestionar’, con tanto ‘gestor’ deberíamos ser el país más eficiente del planeta, pero es que un político no es un gestor, ni siquiera un estadista, sino un individuo movido puramente por intereses partidistas y ambiciones individuales, donde no se llega más alto por ser más válido, sino por saber jugar mejor sus cartas.

Nota: he visto posteriormente a la redacción de este artículo que la cifra de que existan en España 445.568 políticos es falsa, son mucho menos de ese 1% calculado en un principio quienes acaparan todo el poder que les hemos confiado.

Ellos son 445.568, y nosotros somos 46.744.925 (descontando ya a los políticos de la cifra de población española). ¿Esto qué supone? Pues que menos de un 1% de la población controla a más del 99%, ¡¡¡Menos de un uno por ciento!!! Y ese uno por ciento nos roba, nos saquea, se considera con pleno derecho a decidir sobre nuestras vidas, malgasta nuestro dinero, nos humilla, nos declara culpables, nos juzga, recorta nuestra libertad, pisotea nuestros derechos para imponer los suyos, nos miente, nos clasifica como al ganado…
Y entonces… ¿porqué lo consentimos? ellos son pocos, pocos y cobardes, y estad seguros que si ellos viesen el menor mínimo síntoma de que su integridad peligrase (no la moral, ya que de esta no tienen), huirían como ratas abandonando un barco en llamas.
Ahora mismo los políticos hablan de que los españoles debemos de hacer sacrificios, todos los españoles menos ellos, que no se privan de nada, sin embargo a nosotros:
  • Nos obligaron a hacer el sacrificio de trabajar dos años más de nuestra vida.
  • Nos obligaron a hacer el sacrificio de pagar un 5% más por los bienes (ahora un 21%, es decir, de cada cosa que compramos, más de un quinto se lo apropian los políticos)
  • Nos obligaron a hacer el sacrificio de prescindir de una educación pública de calidad, que ellos llaman ‘gratuita’ cuando la pagamos entre todos, y bien cara que nos sale.
  • Nos obligaron a hacer el sacrificio de prescindir de una sanidad plena y de calidad, que también llaman ‘gratuita’, cuando yo todos los meses pago una buena cantidad de dinero por apenas disfrutarla.
  • Han obligado a bajar el sueldo a miles de empleados públicos, donde no sólo se cuentan los siempre vilipendiados administrativos, sino que también son policías, enfermeras, médicos, etc.
  • Han malvendido nuestros bienes y empresas a sus amiguetes para contar con ‘dinero en efectivo’.
¿Y en qué se han sacrificado ellos?
  • En nada. En absolutamente nada, vamos, pero nada de nada, la nada más absoluta, vacía y negra.
¿Y porqué tienen tanto poder?
Pues muy fácil, porque nos mantienen divididos.
Si os dais cuenta todo esto de la crisis, y las medidas ‘duras’ que tienen que tomar, de todo esto, nos culpan a nosotros:
  • La crisis es debida al despilfarro y mala cabeza que hemos tenido, endeudándonos hasta los ojos, comprando casas de 400.000 euros y audis y bemeuves.
  • Tenemos que trabajar dos años más de nuestra vida porque tenemos la mala conciencia de vivir demasiados años.
  • Si tienen que recortar en asistencia sanitaria es porque abusamos de ella, porque es gratis, ellos, los políticos, tienen la deferencia de regalárnosla. Ellos, cuando van a un hospital, o es privado o cierran una planta entera para que no tengan contacto con nosotros, la prole.
  • Si tienen que recortar en educación es porque abusamos de ella, porque también es gratis, ellos, los políticos, tienen la deferencia de regalárnosla. Y en las universidades la culpa la tienen quienes suspenden. Claro, ellos llevan a sus hijos a las privadas, donde los profesores están todo el día encima de ellos y aprueban por cojones o por euros.
  • Poner una tasa a los medicamentos prescritos es porque hay abuelos que cogen recetas para sus hijos y nietos, los muy delincuentes.
  • La subida del IVA es porque hay un montón de gente malvada que defrauda y no lo paga. Pero por otro lado se da una amnistía fiscal a quienes han defraudado, y quienes defraudan no defraudan 60 euros, sino 60 millones de euros.
  • El que hayamos dejado de creer en los políticos y en la política es culpa nuestra, porque tenemos que votarles, ya que votándoles ejercemos nuestro derecho a elegir qué partido decide sobre nuestras vidas. Es más, tuve una discusión sobre esto con un político (de los de nivel local) y es que me culpaba a mi de que no creyese en los políticos, en lugar de hacer reflexión para preguntarse ‘qué habremos hecho mal para que ya no crean en nosotros’.
Por ejemplo, ahora mismo con el tema de la marcha minera por las subvenciones al carbón, yo sinceramente estoy a favor que se elimine la producción de carbón, ya que es un combustible caro, obsoleto y altamente contaminante, pero si a esas familias se les quita su modo de vida, que se les de opciones a encontrar otro modo de vida. No se puede saquear 190 millones de la minería del carbón y regalar 290 millones a las empresas concesionarias de las autopistas. Y es que leyendo en los foros de los periódicos no dejo de ver los privilegios de los mineros y tal y cual y pascual… pero vamos a ver… ¡¡¡que estos mineros están de nuestro lado!!! ¡¡¡Que estos mineros son ciudadanos que se ganan el pan, y se van a quedar sin pan!!! Al igual que las próximas Navidades los funcionarios no tendrán paga extra, y funcionarios también son policías, médicos, enfermeras y bomberos, no sólo los tan vilipendiados administrativos. Al igual que por cada cosa que compremos los políticos nos robarán el 21%, después de habernos saqueado ya con el IRPF y Seguridad Social.
Y es que de esta forma todos estamos contra todos, porque nos han clasificado como al ganado, si piensas de tal forma eres de derechas, y si piensas de tal otra forma eres de izquierdas, y odiarás a los otros por encima de todas las cosas, y justificarás los actos del partido al que debes rendir pleitesía. Y es que nosotros somos ciudadanos, y no somos de izquierdas ni de derechas, porque si joden a los ciudadanos machacándonos joden a los denominados de izquierdas y a los denominados de derechas. Como ejemplo un ejercicio simple, coged el programa electoral de los dos partidos mayoritarios de las últimas elecciones y comparad sus propuestas… ¡¡¡Dicen lo mismo!!!
Y es que el sistema político que sufrimos, el que ellos llaman Democrático, es un sistema pensado expresamente para excluir a los ciudadanos de las decisiones políticas, donde hagamos lo que hagamos, ya sean recogidas de firmas, manifestaciones, huelgas, marchas andando o haciendo el moonwalker, denuncias o lo que ellos nos dejen dentro de su estado de derecho, cualquier cosa que realicemos por cambiar algo será en vano. Porque ellos no escuchan.
Por eso debemos dejarnos de tonterías de culparnos los unos a los otros, de clasificarnos de izquierdas o derechas y de dejar de comportarnos como perros famélicos que se matan a dentelladas por la migajas que caen de la mesa de los señores, a los que defenderemos aunque nos revienten las costillas a patadas.
Tenemos que estar unidos. Nosotros contra ellos. Ciudadanos contra políticos.
Debemos de tomar por fin las riendas de nuestro propio destino, dejarnos de tonterías, de partidismos, de mirar recelosamente al vecino y darnos cuenta de que sólo hay dos bandos, los políticos, al servicio del dinero, y que se consideran con derecho a exigir pleitesía a los ciudadanos, y nosotros los ciudadanos, la parte de abajo de la pirámide, el 99% de la población, quienes soportamos sus decisiones y sufrimos sus intereses y su ambición.
No penséis que no se pueden cambiar las cosas, porque si así fuese aún viviríamos en tribus, y el sistema en el que vivimos, el Neoliberalismo, no tiene ni 50 años. Y si para eso hay que salir a la calle, pues salgamos, y si para eso tiene que arder su estado de derecho y su falsa democracia, pues que arda. De las cenizas llegará la verdadera Democracia, en la que dirigiremos nuestros destinos y cometeremos nuestras propias equivocaciones.
Un saludo y gracias por vuestro tiempo.
P.D.: Siento haber estado ausente durante dos meses, es que nació mi segundo niño. Ahora a luchar por darle un futuro mejor.

jueves, 26 de abril de 2012

No les necesitamos. El ejemplo de Torrelodones, un gobierno sin políticos. ¿Resultado? Superávit.

En Torrelodones los vecinos han tomado el mando del municipio, prescindiendo de los políticos, ¿el resultado? 5,4 millones de euros de superávit. Esto es una muestra empírica de que no necesitamos a la clase política, y todo el dinero que nos cuesta, cómo nos intentan convencer de que no podemos autogestionarnos, y cómo son ellos quienes tiran nuestro dinero, porque ‘el dinero público no es de nadie’, y a ellos les sale gratis.

¿Y cómo empezó todo esto? Pues en un principio fue un grupo de vecinos que querían frenar la corrupción de los políticos en la época del ladrillo y la especulación inmobiliaria, y se juntaron para poner freno a los abusos de los políticos, de forma altruista y sin dejar sus trabajos, ya que su intención nunca ha sido ‘vivir de ello’. De esta forma, un grupo de vecinos formó un partido político para luchar contra los políticos profesionales con sus propias armas. Y ganaron.

De todos los concejales que forman gobierno en la alcaldía, tan sólo dos y la alcaldesa tienen dedicación exclusiva, con un sueldo bruto anual de unos 40-50.000 €, el resto de concejales cobran 23.500 euros en dedicación parcial, apareciendo estos datos en la web del ayuntamiento. Aunque 50.000 € me sigue pareciendo demasiado para una ocupación que debería ser prácticamente voluntaria, o con un sueldo simbólico, por lo menos la alcaldesa se bajó el sueldo un 20%… algo es algo, pero considero que el sueldo de alcalde y concejales debería ser unos 10-15.000 €, y que lo compatibilicen con sus trabajos, de esta forma nos aseguraríamos de que nadie se metería en política para vivir de ello.

Una buena iniciativa que ha tenido esta iniciativa ciudadana, llamada Vecinos por Torrelodones, es que se ha prescindido absolutamente del ‘personal de confianza’, es decir, La Corte, toda el circo de palmeros y amiguetes que suelen acompañar a los políticos, y que, sin saber hacer la ‘O’ con un canuto, nos gobiernan, haciéndonos creer que los ciudadanos estamos a SU servicio, en logar de estar ellos a NUESTRO servicio. De esta forma se ha garantizado que estén en el órgano de gobierno personas capaces, con aptitudes para resolver problemas y evitando toda contaminación política, porque la política se basa en ‘intrigas palaciegas’, en un maquiavélico juego de estrategia por conseguir los apoyos y los contactos de más peso para conseguir llegar al poder, donde no llega más alto el más preparado, sino el que consigue, de la forma que sea, tan sólo importa hacerse con el poder. Estas intrigas son casi invisibles para los ciudadanos, recuerdo hace años, en la ciudad en la que vivía, un amigo mío estaba metido en un partido político, uno de los mayoritarios, y me contaba cómo para la alcaldía había en el mismo partido dos facciones, con dos ‘aspirantes’, y cómo cuando uno consiguió convertirse en la cabeza, realizó una labor inquisitorial para eliminar a todos los partidarios de su rival, mediante traiciones, mentiras y ‘compras’. ¿Y qué candidato era el más válido? Probablemente ninguno de los dos. Esto es política.

El teniente alcalde de este municipio, en una entrevista para un periódico, dijo una frase que ojalá la aplicasen los miles de asesores de la economía del país: "Si hay dinero, arreglamos el baño primero, que es lo prioritario, en lugar de comprarnos una tele de plasma en el comercio más caro, que es lo que se había estado haciendo hasta ahora". Y teniendo en cuenta esta premisa básica, han conseguido tener superávit, y no con ‘recortes’ ni con austeridad, sino con sentido común. Por ejemplo:

  • Se ha eliminado el coche del alcalde (36.000 € anuales), su chófer y escolta, que eran policías, han sido devueltos a sus tareas de policía.
  • Se ha eliminado el responsable de prensa, que cobraba 40.000 euros anuales.
  • Se ha eliminado la furgoneta policial (21.600 € anuales), que no se usaba, y la grúa.
  • Se han renegociado contratos, consiguiendo un importante ahorro.
  • Se han eliminado los gastos de comidas y aperitivos, que se llevaban 25.000 € (los del gobierno saliente debían estar gordos como toneles).

Y muchas cosas más que han mejorado en el municipio, simplemente, sabiendo administrar bien el dinero, como casi cualquier persona administraría su propio dinero, con sentido común, que parece ser que entre los políticos es el menos común de los sentidos.

Pues si en todos los municipios de España los vecinos tomásemos las riendas de las decisiones de nuestra localidad, por la regla de tres, si 22.354 vecinos han conseguido un superávit de 5,4 millones de euros, los 46 millones de españoles conseguiríamos la friolera de 11.132 millones de euros de superávit. Y creo que me estoy quedando corto, porque en los grandes municipios con toda seguridad se pueda rascar aún más, ¿quién no ha visto glorietas y plazas con espantosas esculturas de un amiguete del alcalde? (Que además están pagadas a precio de oro). ¿Quién no ha visto cómo los concejales cuando llegan al poder dejan su piso de 70 metros cuadrados para comprarse un chalet de 300 (con piscina, of course)? ¿Quién no ha visto los políticos venden a sus ciudadanos por conseguir los apoyos que necesitan? ¿Quién no ha visto que los políticos toman decisiones pensando en su enriquecimiento personal  el de los suyos, en lugar de en el bien de los ciudadanos? ¿Quién no ha visto cómo los políticos regalan a manos llenas el dinero que tanto nos cuesta ganar?

Y es que, en el ejemplo de Torrelodones, podemos ver cómo cambiar el sistema desde la base, desde lo más cercano, con total transparencia, y evitando los políticos profesionales (sigo sin estar de acuerdo con que un político cobre mas de 15.000 euros y sólo viva de su sueldo de político). Además, en ámbito local, puede comenzar a implementarse la participación ciudadana en las decisiones municipales con el DNIe, la tecnología está ahí, sólo es necesario darle un uso.

Un saludo y gracias por vuestro tiempo.

viernes, 20 de abril de 2012

Pero… ¿Cómo podemos comenzar una Revolución?

De lo poco bueno que se puede sacar de la situación actual es que los ciudadanos por fin estamos abriendo los ojos. Y vemos que el panorama está muy pero que muy jodido, la antigua clase media se está convirtiendo en la actual clase baja, y la clase baja en directamente pobres, mientras que la clase alta son los nuevos marqueses, intocables y herméticos, cada vez más distanciados del resto de ciudadanos, ya que no sufren los problemas de éstos.

 

Muchos pensamos en una revolución, otros en manifestaciones, otros en huelgas, pero seamos sinceros, los ciudadanos aún no estamos preparados para unirnos y cambiar esto, ¿porqué? pues porque la gran mayoría de los ciudadanos españoles están muy bien adoctrinados, creen en el sistema, y no se dan cuenta de que el clasificarse de derechas o de izquierdas es una forma de encarrilarlos y dirigirlos.

 

Una mentira mil veces repetida… se transforma en verdad

 

Un ejemplo, ayer estuve discutiendo con mi suegro sobre las nuevas medidas del copago en los medicamentos, partimos de la base que mi suegro se autoclasifica de derechas, aquí ya hay que tener en cuenta que siempre se buscará una justificación a lo que haga ‘su partido’, que si se autoclasificase de izquierdas ocurriría lo mismo.

 

Este es un ejemplo de cómo, aunque los ciudadanos se den cuenta de que los políticos nos roban y nos tratan como meros recursos, defienden lo que hace ‘su partido’ con los mismos argumentos que les dictan.

 

Él comentaba que veía bien la medida porque muchos jubilados malgastan los medicamentos, y que hay veces que, aparte de pedir medicamentos para ellos lo piden para sus hijos y familiares, y así les sale gratis. Vale, podría ser un argumento válido, para evitar el fraude en la sanidad se eleva el coste de los medicamentos, ¿no?

 

Pero… Una vez más los árboles no le dejan ver el bosque. Porque una de las tareas de los políticos es esa, deformar la realidad para que los ciudadanos se pierdan en los detalles, generar confusión y que no seamos capaces de tener una visión general del problema.

 

Después de escucharle, le pregunté que qué porcentaje de todo el gasto sanitario en medicamentos podría suponer esos pequeños fraudes, él se dio cuenta de que probablemente fuese irrisorio, y a continuación le dije que en los Presupuestos Generales del Estado existe una partida llamada “Imprevistos y funciones no clasificadas” dentro de ‘Gastos de Diversos Ministerios’ que se lleva 2.064 millones de euros, que el Ministerio de la Presidencia nos cuesta 3.064 millones de euros anuales. Claro, dicho esto se le encendió la cara y dijo que había que ‘rajarles las tripas a todos los políticos’.

 

Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda de la Alemania Nacional Socialista (vamos, los nazis de toda la vida) decía que ‘una mentira mil veces repetida… se transforma en verdad’, que se ha convertido en el axioma de nuestros políticos.

 

Y diariamente vemos ejemplos de estas mentiras que repiten hasta la saciedad para que se transformen en verdades inamovibles:

 

  • Si no existiese la clase política, viviríamos en una anarquía absoluta, matándonos los unos a los otros.
  • El coste que ellos generan es nimio comparado con el coste general del Estado.
  • El haber entrado en la zona euro ha sido lo mejor que ha podido pasar a los españoles.
  • No se puede dejar quebrar un banco, ya que perderían todo su dinero los ciudadanos que lo tienen allí depositado.
  • La crisis ha sido culpa de nuestra mala cabeza, y de nuestro ansia consumista.
  • Las privatizaciones son buenas, porque así las empresas privatizadas son más competitivas y abaratan los precios.
  • La sanidad y la educación es gratis, y nos la regalan ellos.
  • Si un ciudadano no paga los impuestos, es un delincuente.
  • Si un ciudadano no cumple sus leyes, es un delincuente.

 

¿No os dais cuenta de que todo son mentiras podridas? Y es que están tan implementadas en nuestra cabeza que si ahora mismo entramos en un bar y vemos a un tío fumando nos parecería poco menos que una aberración. O algo tan absurdo como ver a alguien hablando por el móvil en una gasolinera. Son normas que nos han impuesto, y nosotros las cumplimos, y salirnos del camino por donde nos llevan, que cada vez es más estrecho para nosotros, y más ancho para ellos, nos parece una completa transgresión hacia la sociedad.

 

Por ello, cuando dos personas se ponen a discutir sobre, por ejemplo, el despido libre, o el copago sanitario, o sobre la edad de jubilación a los 67 años (a que se os habíais olvidado esto, ¿eh?) normalmente no se llega a ningún tipo de acuerdo, ya que nos enredamos en los detalles y al final no conseguimos ver claramente el problema, que está más allá de todo eso, porque el problema es que los políticos ya no sirven a los ciudadanos, sino que sirven a la economía, es decir, a los bancos.

 

Ya, eso ya lo sabíamos, pero… ¿cómo comenzamos La Revolución?

 

Muy fácil. Información. Información pura y dura.

 

El 15M salieron miles de personas a la calle, porque estaban hartos, los medios de comunicación los llamaron el ridículo apelativo de ‘indignados’. Pero nadie sabía a ciencia exacta qué querían, se sabía que estaban cabreados con el sistema, que querían una democracia de verdad, y los partidos políticos y sindicatos verticales (extensiones de los partidos políticos) aprovecharon para arrimar el ascua a su sardina, pero no hubo ni uno sólo que no se diera por aludido, ¡ni uno!. Y al final, como lo único que se sabía era que eran indignados y perroflautas, gracias a la sesgada información de los medios de comunicación, la ‘Spanish Revolution’ fracasó y se sumergió en el olvido.

 

Por ello es necesario preparar el terreno.

 

¿Y cómo podemos preparar el terreno? Pues abriendo los ojos al resto de ciudadanos, divulgando nuestros puntos de vista, haciéndoles ver que no existe la derecha ni la izquierda, sino que son ellos, los políticos que bailan al son del dinero, y nosotros, los trabajadores que les alimentamos.

 

Pero no sólo eso, no sólo hacerles ver que las cosas están mal por su culpa, sino darles datos, desmontar sus argumentos aprendidos, y, sobre todo, hacerles ver que los ciudadanos no necesitamos a los políticos, necesitamos gestores, personas competentes que administren nuestro dinero y bienes comunes, como un administrador de fincas pero a lo bestia, y si lo hace mal, pues se despide a quien lo haya hecho mal y se coge a otro mejor, pero nada de partidos políticos, necesitamos personas, y personas preparadas, no un don nadie que le han puesto ahí porque es un trepa amigo y palmero de un político influyente.

 

Y es que no necesitamos a los partidos políticos, ya no les necesitamos, y si conseguimos crear el Cuarto Poder Ciudadano, cada persona tendrá voz y voto para absolutamente todos los asuntos de su entorno, gracias a la tecnología y al DNIe. (este tema lo tengo que desarrollar en un post más adelante…)

 

Pero necesitamos que los ciudadanos conozcan qué queremos, necesitamos despertarles, eliminar el lavado de cerebro al que han sido sometidos durante años, para que se den cuenta de que el sistema no es justo, y que todos, absolutamente todos los ciudadanos de a pie, estamos en el mismo bando, ya que ellos no legislan a nuestro favor, sino a favor del dinero, y de quien lo tenga.

 

Y es que si un buen día nos da por salir a exigir que se nos devuelva el poder que en su día dimos a los políticos confiando en su buen criterio, el resto de la ciudadanía, los medios de comunicación y los propios políticos deben tener muy claro porqué estamos allí, y qué es lo que queremos.

 

Un ejemplo, la que lió Cristo simplemente con el boca a boca y un libro. Nosotros podemos hacer lo mismo, y por el bien de nuestros hijos, debemos hacer lo posible por cambiar esto.

 

Porque la información es poder. Y en estos momentos es lo único que podemos hacer es abrir los ojos a la gente que comparte nuestro entorno, que se quiten el velo de los ojos y que consigan ver el verdadero problema. Y lo más importante, que consigan ver que podemos solucionarlo.

 

Una vez que todo el mundo lo sepa, el resto saldrá solo.

 

Muchas gracias por vuestro tiempo.

jueves, 29 de marzo de 2012

Se están riendo de nosotros


Se la suda. A nuestros políticos se la suda que hagamos huelgas, que hagamos manifestaciones, que recojamos firmas, o que se lo pidamos a los Reyes Magos. Ellos han creado esos mecanismos y nos han hecho creer que cualquier otra forma es incivilizada y una barbaridad.
  • ¿Qué hubiese sido de la Revolución Francesa si la hubieran hecho con manifestaciones?
- Pues que ahora les gobernaría Luis XXXI
  • ¿Qué hubiera pasado si en el 2 de Mayo el levantamiento de Madrid contra los franceses hubiera sido una manifestación pacífica?
- Pues que yo me llamaría Alphonse.
  • O me voy más cerca en el tiempo, ¿Qué hubiera pasado si los Libios sólo hubieran hecho manifestaciones?
- Pues que Gadafi los hubiese hecho ‘desaparecer’ hábilmente con el beneplácito de la comunidad internacional (porque Gadafi era amigo).
  • Y ahora mismo, ¿Qué pasará con las manifestaciones y la huelga que estamos haciendo?
- Pues que se la pasarán por el forro.
Ellos, los políticos, crean las reglas, y por supuesto no van a hacer las reglas para que salgan perjudicados, y nos hacen creer, con la ayuda de los medios de comunicación que todo acto que no sea ir como borregos a hacer bulto es terrorismo. Nos hacen creer que quemar un cajero es malo, pero no es malo echar a una familia de su casa. Nos hacen creer que dejar que un banco caiga en la bancarrota es malo, pero no es malo que miles de familias no lleguen a fin de mes.

Por ello ninguna manifestación los parará, ninguna huelga los parará, ninguna pegada de carteles los parará, ninguna sentada en Sol los parará. Ellos han creado esos mecanismos, y nos han dicho que esa es la única forma de expresarse, y cada cuatro años metiendo un papel en una caja, y… ¿conocéis alguna huelga que haya tenido repercusión en ellos? ¿conocéis alguna manifestación que haya cambiado algo? Yo no conozco ninguna, o si han cambiado algo ha sido mínimamente y bajo sus reglas.

En estos momentos ya comienzo a ver los titulares de los periódicos digitales, “Interior sostiene que el seguimiento es inferior a 2010” dice El País, “La huelga se desarrolla sin incidentes graves bajo un gran despliegue policial” dice El Mundo… Pero qué co#*#es es esto???!!! ¿Un concierto de Bisbal? ¿Así se van a cambiar las cosas? ¿Esto es una protesta? Hay más reivindicación en “Salvame Deluxe” de Tele Cinco que en esta huelga, por lo menos defienden sus posturas con más rabia y más fuerza, aunque sea por dinero (a lo mejor tiene que levantarse en armas Belén Esteban para que se haga algo…)

Con manifestaciones no conseguiremos nada.

Con huelgas no conseguiremos nada.

Porque el mal no es que nos quiten nuestros derechos ganados y luchados a lo largo de décadas por nuestros padres y abuelos, sino que poco a poco nuestras libertades se están eliminando y restringiendo en favor del libre mercado.

Esto es Neoliberalismo, y todo está ya definido en el plan, la desregulación de las empresas para que puedan hacer lo que quieran y la regulación de los individuos para que estemos encarrilados desde nuestro nacimiento. Todo para conseguir el Gran Fin, que la economía sea próspera y que los individuos trabajen para ello, y que consuman lo que la economía les dé.

Y no se van a parar por manifestaciones ni huelgas. Porque son instrumentos creados por ellos, y estamos muy bien adoctrinados para darnos cuenta de que sólo queda una solución:

Defendernos atacando.

Gracias por vuestro tiempo (y tened en cuenta que es tan sólo mi opinión).

viernes, 23 de marzo de 2012

Cómo arreglar todo esto (Parte 1)



Los políticos, con sus miles de asesores y ‘consejos de sabios’ que les guían por el tenebroso y difícil camino del liderazgo y la toma de decisiones, no tienen ni puñetera idea de cómo salir de la crisis. Primero, porque sus intereses no son los nuestros, y segundo, porque no viven en el mismo mundo que nosotros, nosotros vivimos en la realidad, y ellos en La Corte.

Para saber cómo salir de la crisis en la que estamos no hay que conseguir que otra vez fluya el dinero, sino primero saber cuales han sido las causas.

Y las causas sólo pueden resumirse en una palabra:

CODICIA
Hemos llegado aquí por la codicia de unos pocos, que nos han adoctrinado para que seamos meros recursos a su disposición:
  • Para maximizar beneficios la producción de bienes se ha llevado a áreas donde la protección de los derechos del trabajador es inexistente.
  • Han hecho creer a toda la humanidad que si la economía es próspera, la humanidad entera progresa.
  • Han convertido un invento humano en el centro del sentido de las vidas de los seres humanos: el dinero.
  • El sector más improductivo que existe, el sector financiero, que es meramente especulativo, se ha convertido en el centro y destino de todas las decisiones políticas.
  • Nos han convencido de que no existe otra opción, que la de ser dirigidos por los políticos, que a su vez son dirigidos por ellos.
De esta forma se ha desencadenado una crisis mundial, que podemos definir como crisis humana, ya que no se ha hecho ningún esfuerzo por hacer una retrospectiva de las causas, sino que se ha aprovechado para, en lugar de solucionar la causa raíz, contaminar más el sistema.

Durante muchos años se ha ido fraguando la ideología que ahora tenemos como verdadera, y sin la cual nos es difícil pensar otra realidad, la ideología en la que el bienestar del ser humano se basa en el bienestar de la economía, y que hay que hacer los esfuerzos necesarios por conseguir el bienestar de la economía, aún sacrificando el bienestar humano, contradictorio, ¿no?

Además nos han hecho creer que los ciudadanos somos bestias que necesitamos ser controlados y guiados por seres más preparados que nosotros, y que sin esa guía y control todo sería un caos y nos comeríamos los unos a los otros.

Pero seamos realistas, no podemos prender fuego a la sociedad en la que vivimos y comenzar desde cero en un mundo utópico, ya que estamos demasiado bien adoctrinados, y no somos capaces de imaginar otra realidad.

Pero podemos ir dando pasos, dentro de este sistema, ir modificándolo para que sea más humano, para que se deje de lado el econocentrismo y pasemos al homocentrismo, es decir, que el dinero deje de ser el centro y objetivo de toda actividad del hombre para convertirse el propio hombre en sí.

Aún así es imposible ahora un cambio tan radical, así que hay que plantearse metas viables, a medio plazo, de momento para, dentro del econocentrismo, poder ganar cierta independencia contra los agentes económicos, y para eso, lo primero que hay que hacer es salir de esta crisis en la que nos han sumergido.

Democracia, el Gobierno del Pueblo

Nos hacen creer que porque cada cuatro años meter un papel en una caja, decidiendo el próximo Dictador que controlará nuestras vidas, vivimos dentro de una Democracia y que gobernamos nuestros destinos.

Y todos sabemos que esto no es así, pero si eres de izquierdas votarás al PSOE por que no gane la derechona, y si eres de derechas, votarás al PP porque no ganen los rojos progres. Como en el fútbol, si eres del Real Madrid, lo serás hasta la muerte y si eres del F.C. Barcelona lo serás hasta la muerte, y serás feliz tan sólo con que el otro pierda.

Y creemos que esto no puede cambiar, y votaremos a nuestro partido aunque haga mal las cosas, aunque nos robe, aunque no cumpla sus promesas electorales, aunque no defienda nuestros intereses, aunque vaya contra nosotros en favor de los intereses económicos de las grandes empresas (porque las pequeñas empresas se la sudan, la verdad).

¿Y cómo podemos comenzar a dar los pasos para conseguir una verdadera democracia?

Muy fácil. Creando un Cuarto Poder, el Poder Ciudadano (o como quiera llamarse).

Si, ya es muy fácil decirlo, pero… ¿cómo debe ser el Poder Ciudadano?
  • Impersonalidad: el Poder Ciudadano deberá ser un poder impersonal, sin líderes y sin representantes, ya que todo líder acapara poder, y el poder desvía la atención sobre el interés general para concentrarlo en el interés particular del ‘líder’ y de sus amiguetes y palmeros.
  • Universalidad: cada ciudadano tendrá un voto, con el cual podrá votar todas y cada una de las leyes que le afecten, directa o indirectamente. ¿Y cómo conseguir esto? Muy fácil, gracias a la tecnología. Todos los españoles tenemos a nuestra disposición el DNIe, con un certificado digital que asegura el reconocimiento de nuestra identidad. Se puede decir ‘a lo mejor no es seguro’, soy consultor informático  y os aseguro que es lo más seguro del mundo, y por ello te permiten hacer cosas tan delicadas como la declaración de la Renta o entrar en tu cuenta corriente con el DNIe.
  • Derecho a voto de leyes: si un ciudadano, o un grupo de ciudadanos cree necesario modificar, crear o derogar una ley, deberá recopilar los apoyos necesarios, como en la recogida de firmas, pero mediante el DNIe. Una vez recopilados los apoyos necesarios, pongamos, por ejemplo, un millón de firmas por DNIe, se deberá realizar una campaña informativa, en la que los interesados, tanto a favor como en contra, deberán publicar sus alegaciones, y tras la campaña todo el conjunto de los ciudadanos afectados votarán por internet. Y si todo el conjunto de ciudadanos se equivoca, que sea una equivocación de los ciudadanos, porque ya no somos borregos de un rebaño que hay que pastorear.
Simplemente con estas tres premisas, teniendo como base una tecnología existente desde hace años, el DNIe, se conseguiría una verdadera democracia, y devolver el poder al Pueblo.

De esta forma el poder Ejecutivo, es decir, el gobierno, sería un mero gestor administrativo y burocrático, ya que en este derecho a voto del Poder Ciudadano estaría incluido el poder de destitución de todo aquel político que no haga bien su trabajo.

Una consecuencia de la creación del Poder Ciudadano con estas premisas es que el Gobierno pasaría a convertirse ya no en partidario, sino en personal.

Me explico, no necesitamos a los partidos políticos, necesitamos gestores, pero gestores personales que trabajen para nosotros, no que venga Fulanito con toda su corte a gobernarnos, sino que el Gobierno sea un mero organismo de gestión, con sus trabajadores, y si uno de esos trabajadores no lo está haciendo bien, y los ciudadanos lo ven así, a la calle (o a la cárcel si la ha liado muy gorda) y se pone otro que sea más capaz.

De esta forma el estar en el gobierno ya no creo que sea tan atractivo por el poder, sino que tendremos los mejores gestores, que estarán allí por el trabajo que desempeñarán, no por los contactos y amiguetes que tengan, y de verdad se interesarán por nuestro beneficio, ya que si no es así, se irán a la calle y podremos otro gestor más capacitado.

Este es un plan difícil pero viable, difícil porque los políticos no soltarán de forma pacífica el poder que han acumulado y amasado a lo largo de los años, y sólo existe una forma de presionar a los políticos para que suelten el poder, y es que éste ya no sea cómodo.

Y ahora diréis, ‘ya, si, muy bonito todo, pero… cómo se puede conseguir? ellos tienen la sartén por el mango…’, hay dos opciones:

Insumisión Tributaria

¿Qué quieren los políticos de nosotros?

Nuestro dinero.

¿Y cómo hacerles daño? No dándoselo. Mediante la Insumisión Tributaria.

Y esto es lo difícil, conseguir que un país tan bien adoctrinado como en el que vivimos todo el mundo deje de pagar impuestos, el gobierno llegue a la bancarrota y conseguir negociar la creación del Poder Ciudadano.

Revolución

Mediante una Revolución. Sinceramente, veo esta opción la más viable, y no exenta de peligros, ya que una revolución conlleva violencia, por todos los bandos. Y para que una Revolución triunfe es necesaria una hoja de ruta extremadamente precisa para que no se arrimen oportunistas que desvirtúen su significado y objetivo.

¿Qué ocurrió con el 15M? Fue algo digno de vivir, y puedo decir orgulloso que estuve allí en su nacimiento, pero terminó derivando en un grupo de gente cabreada con el sistema, que quería cambiar algo, pero no sabía cómo y el qué. De esta forma muchos oportunistas se arrimaron y se apuntaron el tanto, y pudieron dirigir y diluir el espíritu que tuvo en un principio, que ahora se ha convertido en una triste sombra de lo que era, que organiza asambleas por los pueblos, como quien vende colchones con una furgoneta.

Continuará…

En el siguiente post haré la segunda parte de cómo creo yo que se podría arreglar todo esto, con soluciones económicas para dejar de ser el país ‘bueno para nada’ en el que nos hemos convertido, y para que por fin, haya trabajo…

Gracias por vuestro tiempo.

miércoles, 4 de enero de 2012

El Feudalismo en el Siglo XX (y XXI)

A finales de los 90 me encontraba yo estudiando Empresariales, y comenzó a forjarse en mi mente una idea, el terrible parecido a la economía feudal de la edad media con la economía política moderna, pondré unos ejemplos.


Edad Media

En la economía feudal existía un sistema de castas bien diferenciadas, una sociedad estamental. La sociedad estamental se basa en un tipo de organización social basada en la desigualdad de condiciones. Esta desigualdad se apoya en las leyes existentes y en las costumbres e ideologías inculcadas en los individuos. De esta forma un campesino jamás podrá formar parte de la nobleza y un noble, aun habiendo caído en desgracia, seguirá siendo noble. Esta sociedad establecía el ámbito de cada una de las clases o estamentos, siendo extremadamente difícil pasar a un estamento superior.
La sociedad estamental fue institucionalizada en las Cortes (en Castilla y León), el Parlamento (Inglaterra) o los Estados Generales (Francia). Donde se decidía sobre el futuro del reino y se comunicaba al resto de estamentos. En la Edad Media existían tres estamentos claramente diferenciados, la Nobleza, el Clero y el Pueblo Llano.
La diferencia entre los estamentos privilegiados y el pueblo llano reside en los privilegios que éstas castas tienen, permitiendo tomar decisiones que afecten al total del pueblo con el fin de mejorar o mantener su situación, promulgar leyes y velar por su ejecución mediante la persuasión, fuerza y castigo.
Los dos primeros estamentos consideran que forma parte de su derecho natural el poder percibir una renta del pueblo llano, procedente del exceso de producción de éste y no necesario para su subsistencia. Dicha renta puede obtenerse en forma de prestaciones de trabajo que el siervo debe realizar en las tierras del señor, en especie o en dinero, y como justificación de la supuesta incapacidad de raciocinio y defensa el pueblo llano contra grandes problemas o enemigos externos.
Mientras que el siervo intentará maximizar su beneficio aumentando la producción para mejorar la calidad de vida de su familia, el señor intentará absorber éste , situando impuestos o derechos sobre cualquier actividad susceptible de beneficio.


Ahora

Actualmente el grado de madurez y desarrollo de un país o región se mide por sus logros económicos y su capacidad por conseguir beneficios, se da por supuesto que si un estado tiene las arcas llenas sus súbditos gozan de una buena posición.
Dentro de la sociedad de economía neoliberal existe un estamento que toma y aplica las decisiones concernientes al pueblo llano, es el estamento Político. Teóricamente el estamento Político representa y defiende los intereses del pueblo llano, ya que el pueblo llano ha cedido su derecho de gestión a este estamento, confiando en el buen criterio y preparación de la casta política para los temas estatales, y que siempre tomarán la mejor solución para todo el conjunto del pueblo.
En la práctica el estamento Político, gracias a las ideologías neoliberales, ven el Estado como una corporación que debe obtener beneficios, y para obtener beneficios cuenta con las grandes empresas como guía, ya que el éxito de las grandes empresas, según esta forma de pensar, equivale al éxito del Estado, y por consiguiente, el éxito de los súbditos.
El estamento Político se cree con derechos sobre las actuaciones y producción del pueblo llano, y se nutrirá con las aportaciones de éste a las arcas centrales, ya que estos derechos se derivan de la otorgación de unos determinados servicios comunes (Sanidad, Educación, infraestructuras…) que extrañamente, el propio pueblo llano proporciona. Para poder controlar las acciones del pueblo llano y obligar a éste a la cesión de parte de cualquier beneficio que genere, cuenta con leyes que hacen cumplir mediante la persuasión, fuerza y castigo.
Para poder institucionalizar este poder se crea un órgano de representación, donde se agrupa todo el estamento Político por grupos diferenciados, dando la posibilidad al pueblo de cada cuatro años poder elegir el grupo que detentará el poder de decisión sobre sus vidas, dicho órgano de representación son las Cortes.
Curiosas similitudes, ¿no?
(Continuará...)