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miércoles, 28 de noviembre de 2012

Primero echemos cuentas. Luego “ajustaremos cuentas”.

Cada semana podemos comprobar en los medios de comunicación cómo se habla ligeramente de cifras mareantes de dinero, cientos y miles de millones de euros que se usan para regalar a determinadas empresas, para gastar en proyectos absurdos, o simplemente, para caprichos de nuestra casta política. Lo vemos pero no nos hacemos una idea de qué supone todo este dinero, pues bien, vamos a hacer un pequeño ejercicio simplificándolo todo para que quepa un poco dentro de nuestras mentes.

Para poder hacer los cálculos y que todo nos cuadre en nuestras cabezas primero tenemos que simplificar en unos cuantos supuestos, que aunque no sean ciertos, nos ayudará a ver todo de forma más clara. El principal de estos supuestos es que todos los españoles, sin distinción de edad, pagan impuestos, desde los bebés hasta los ancianos, dentro de lo que cabe no está tan desencaminado ya que todos los españoles consumimos, y con ello se generan impuestos indirectos. Otro de los supuestos es que la recaudación se refiere a personas físicas, que no es incierto, ya que aunque los impuestos los puedan generar empresas, son derivados de la actividad de sus empleados, que son personas físicas. Pues teniendo en cuenta estos dos supuestos comenzamos con los cálculos.

Total impuestos 2011 160.000 millones de euros
Población española 47 millones de habitantes
Total impuestos/ Población española 3.404 euros de impuestos por español

Hasta aquí todo claro, ¿no? Siguiendo los supuestos anteriormente mencionados cada español paga 3.404 euros al año en impuestos, a lo mejor os parece poco, pero dense cuenta de que si tienen dos hijos a su cargo, ya no son 3.404, sino 10.212 euros (de media, claro). Redondeemos esta cifra a 3.400 euros y sigamos con nuestros cálculos.

Ahora vamos a comparar esta cifra con las cifras que vemos en los periódicos y telediarios.

Estafa Cantidad estafada Nº de ciudadanos a estafar
Ayudas al Banco de Valencia 5.500 millones de euros 1.323.529 ciudadanos
Ayudas a FBA-Bankia 18.000 millones de euros 5.294.117 ciudadanos
Ayudas a Catalunya Banc 9.000 millones de euros 2.647.058 ciudadanos
Ayudas a Nova Caixa Galicia 5.500 millones de euros 1.617.647 ciudadanos
Fraude EREs andaluces 1.217 millones de euros 357.941 ciudadanos
Ayudas concesionarias autopistas 2011 80 millones de euros 23.529 ciudadanos
Renovación página web del Senado 500.000 euros 147 ciudadanos
Enviar militares a Lourdes 12.331 euros 3,6 ciudadanos

Así, de buenas a primeras, sólo los bancos se llevan (de momento) 38.000 millones de euros, es decir, los tributos quitados a 11.176.470 de ciudadanos, o lo que es lo mismo, los impuestos de todos los ciudadanos de la Comunidad de Madrid, Castilla y León y Castilla la Mancha directo, directito y regaladito para el disfrute de los banqueros. Y aún tienen pelotas a eliminarnos servicios sanitarios, educativos y de justicia, que son imprescindibles y de primera necesidad para nosotros, los ciudadanos.

Bueno, ¿que?, ¿cambiamos las pancartas por antorchas?

Un saludo y gracias por vuestro tiempo.

lunes, 1 de octubre de 2012

Temed la ira de los mansos

En los últimos días han ocurrido varios acontecimientos muy notables, la gente está saliendo a la calle para expresar su oposición, ya no a un determinado partido, ni a una determinada medida, sino a los políticos en sí, a esa casta que se cree con derecho a exigirnos obediencia, y pedirnos ‘responsabilidad’ para darles nuestro trabajo y dinero, mientras que ellos no se hacen responsables de ninguna de sus acciones, y cuando mostramos nuestro descontento, expresando que para nada estamos de acuerdo con sus medidas y actuaciones, nos califican como ‘antidemocráticos’ por expresarnos e intentar hacerles ver que han traicionado nuestra confianza, que introducir un papel en una caja cada cuatro años para elegir quiénes nos van a tiranizar no es democracia, y no les da derecho ninguno en creerse en representación de los ciudadanos ni carta blanca para campar a sus anchas.

Se les llena la boca al hablar de democracia, cuando lo que han hecho es organizarse en facciones que se reparten el pastel, pero están viendo las orejas al lobo, y por ello han modificado las leyes para penar la desobediencia civil, no te creas que penan la corrupción, el abuso de poder, o el mentir a los ciudadanos, no, penan con cárcel el hecho de que no les obedezcamos. Y hasta últimamente se ha propuesto modificar el derecho de manifestación.

Y hay gente que a esto lo llama democracia.

Además los medios de comunicación, tanto de izquierdas como de derechas, intentan polarizar este descontento y estas manifestaciones, unos criticando las movilizaciones como ‘golpe de estado’ y otros especificando que son contra el político que manda en este país. Pues no señores, no se equivoquen, estamos hartos de todos y cada uno de los políticos de carrera, que anteponen su bienestar y el de los suyos al de los ciudadanos. Estamos hartos de políticos que jamás en la vida han dado un palo al agua, que no conocen nada de la realidad que nos rodea al resto de los ciudadanos, y que han pasado de cargo oficial a cargo oficial gracias a intrigas y peloteos.

Y es que la clase política se ha enriquecido gracias a nuestro dinero, y ha regalado nuestro dinero a amigos suyos, a empresas afines, y nos roba dinero, no para que repercuta en beneficio de la sociedad, sino para que repercuta en beneficio de los que ya están forrados. Porque en cuanto pasen las elecciones autonómicas los políticos que dominan este país pedirán el rescate económico a la Unión Europea, más de 50.000 millones de euros que pasarán a manos de los políticos, y a su vez a manos de los bancos, pero… ¿quienes contraeremos la deuda? Nosotros. Todos los ciudadanos. Y no sólo nosotros, nuestros hijos seguirán pagando el dinero que un día se prestó a los bancos. Y es que a la Unión Europea lo único que le importa es cobrar ese préstamo, y es por eso por lo que prefiere prestárselo al gobierno y no a los bancos, porque un banco quiebra y no paga, pero el gobierno presionará a sus ciudadanos lo que haga falta para que se cumplan los pagos con la Unión Europea.

Pues los políticos siguen sin enterarse de que no les queremos, de que aborrecemos todo lo que implican, de que cuando les miramos sólo sentimos desprecio y aversión. No se enteran de que estamos abriendo los ojos, y lo que estamos viendo no nos gusta nada, pero nada de nada, y cada vez nos creemos menos sus mentiras, y cada vez nos damos cuenta de que sólo hay dos bandos: los ciudadanos y los poderosos (es decir, políticos y banqueros).

Y son poderosos porque nosotros creemos que son poderosos, y es que sólo tienen el poder que nosotros les hemos cedido. A los políticos con nuestros impuestos, y a los banqueros con nuestros ahorros y nóminas.

Pero nos estamos hartando, porque vemos que el sistema es cada vez más injusto, que pagando más impuestos tenemos cada vez menos derechos, que viven a todo lujo malgastando nuestro dinero mientras a nosotros nos cuesta llegar a fin de mes, que desprecian toda crítica a sus acciones, que se consideran superiores a nosotros, y por ello no deben darnos ninguna explicación de lo que hacen, y que si roban de nuestro dinero es porque no tendrá ninguna consecuencia si son pillados.

Esta es la miseria de la clase política. Pura basura que nos mira por encima del hombro.

Pero albergo esperanzas, y es que estoy viendo en mi entorno que personas antes sumisas empiezan a ver la verdadera realidad, y no les está gustando nada, es más, cada vez los ánimos están más crispados, y esta es la mayoría silenciosa que hace unos días alababa cierto político. Esta mayoría silenciosa está a punto de dejar de serlo, y las revoluciones, las que salen bien, no las realizan ejércitos o cuatro exaltados, las realizan la mayoría silenciosa , que comienza a intranquilizarse, y comienza a darse cuenta de lo que está ocurriendo, y al principio comienza a sentir afinidades con movimientos como los de las manifestaciones de estos días, y después se enciende al ver cómo sonríen los políticos cuando se reúnen, y cómo cada semana aparece un nuevo caso de corrupción en la política, y que ninguno pisa la cárcel.

Y esa mayoría silenciosa comienza a moverse, y con más determinación que cualquier exaltado, comienza a informarse sobre las verdaderas causas de esta crisis, los verdaderos culpables, y lo mejor de todo, que existen soluciones, y que podemos mejorar. Y es que debemos mejorar, y hacer lo posible porque así sea, porque se lo debemos a nuestros hijos, porque a mí se me caería la cara de vergüenza si en un futuro veo a mis hijos pasando penurias, con todos sus derechos recortados, y sus obligaciones multiplicadas, y que yo no hice nada por evitarlo, sólo porque pensaba ‘Y qué se le va a hacer. Ya pasará el chaparrón’.

El chaparrón no pasa, porque ahora es una riada que se está llevando nuestro estado de bienestar, que aun siendo masacrados a impuestos, cada vez recibimos menos en contraprestación, porque todo ese dinero va a parar a manos de los que más tienen. Una transferencia gratuita y sin fin de dinero de los ciudadanos a los bancos y clase política. Porque aunque los políticos nos digan que los bancos devolverán el dinero, esto se ha comprobado que no es cierto, porque todas las inyecciones de dinero público que se les ha enchufado para fusiones y recapitalizaciones han sido a fondo perdido.

11.000 millones de euros perdidos sólo en el año 2011. 11.000 millones, y nadie se hace responsable de ello. Pero los ciudadanos debemos hacer un ‘ejercicio de responsabilidad’ y pagarlos de nuestro bolsillo.

Eso sí, no se te ocurra no pagar una letra de tu hipoteca, o una multa de aparcamiento, que te perseguirán hasta la tumba. ¿Esto es justo? Para nada, y sinceramente, me enciendo con sólo pensarlo, y se me ocurren muchas cosas muy malas que quisiera hacer a los responsables de traernos toda esta miseria, y de hundirnos aún más en ella.

Y es que los políticos no temen al exaltado que quema cajeros, o al que vuelca contenedores, el político teme al pueblo que poco a poco va abriendo los ojos, a los ciudadanos pacientes y mansos que se les va acabando la paciencia y se van enfureciendo, porque cuando nos desbordemos, cuando todo rebase nuestro límite, ya no habrá vuelta atrás, y ya nos creeremos más sus mentiras, y ya no atenderemos más a sus razones, porque ya les hemos dado muchas oportunidades para enmendarse, y únicamente hemos recibido miradas de desprecio por encima del hombro.

Porque cada voz es importante, y cada ciudadano cuenta, y debemos luchar porque así sea.

Que nos devuelvan el poder que les prestamos.

viernes, 13 de julio de 2012

A por ellos, que son pocos y cobardes.

Día a día me doy cuenta de cómo los políticos, usando los medios de comunicación afines, nos adoctrinan para que no nos unamos, es más, no sólo para que no nos unamos, sino para que nos culpemos a nosotros mismos y nos enfrentemos los unos contra los otros.
Ésta es una vieja táctica política para conservar el poder, ya que ellos son pocos, muy pocos comparados con nosotros, los ciudadanos. En concreto, en España en Abril del 2012 teníamos 445.568 cargos políticos, y juntando todos los policías, bomberos y médicos nos dan 339.821, la leche, ¿no? Si se supone que los cargos políticos se dedican a ‘gestionar’, con tanto ‘gestor’ deberíamos ser el país más eficiente del planeta, pero es que un político no es un gestor, ni siquiera un estadista, sino un individuo movido puramente por intereses partidistas y ambiciones individuales, donde no se llega más alto por ser más válido, sino por saber jugar mejor sus cartas.

Nota: he visto posteriormente a la redacción de este artículo que la cifra de que existan en España 445.568 políticos es falsa, son mucho menos de ese 1% calculado en un principio quienes acaparan todo el poder que les hemos confiado.

Ellos son 445.568, y nosotros somos 46.744.925 (descontando ya a los políticos de la cifra de población española). ¿Esto qué supone? Pues que menos de un 1% de la población controla a más del 99%, ¡¡¡Menos de un uno por ciento!!! Y ese uno por ciento nos roba, nos saquea, se considera con pleno derecho a decidir sobre nuestras vidas, malgasta nuestro dinero, nos humilla, nos declara culpables, nos juzga, recorta nuestra libertad, pisotea nuestros derechos para imponer los suyos, nos miente, nos clasifica como al ganado…
Y entonces… ¿porqué lo consentimos? ellos son pocos, pocos y cobardes, y estad seguros que si ellos viesen el menor mínimo síntoma de que su integridad peligrase (no la moral, ya que de esta no tienen), huirían como ratas abandonando un barco en llamas.
Ahora mismo los políticos hablan de que los españoles debemos de hacer sacrificios, todos los españoles menos ellos, que no se privan de nada, sin embargo a nosotros:
  • Nos obligaron a hacer el sacrificio de trabajar dos años más de nuestra vida.
  • Nos obligaron a hacer el sacrificio de pagar un 5% más por los bienes (ahora un 21%, es decir, de cada cosa que compramos, más de un quinto se lo apropian los políticos)
  • Nos obligaron a hacer el sacrificio de prescindir de una educación pública de calidad, que ellos llaman ‘gratuita’ cuando la pagamos entre todos, y bien cara que nos sale.
  • Nos obligaron a hacer el sacrificio de prescindir de una sanidad plena y de calidad, que también llaman ‘gratuita’, cuando yo todos los meses pago una buena cantidad de dinero por apenas disfrutarla.
  • Han obligado a bajar el sueldo a miles de empleados públicos, donde no sólo se cuentan los siempre vilipendiados administrativos, sino que también son policías, enfermeras, médicos, etc.
  • Han malvendido nuestros bienes y empresas a sus amiguetes para contar con ‘dinero en efectivo’.
¿Y en qué se han sacrificado ellos?
  • En nada. En absolutamente nada, vamos, pero nada de nada, la nada más absoluta, vacía y negra.
¿Y porqué tienen tanto poder?
Pues muy fácil, porque nos mantienen divididos.
Si os dais cuenta todo esto de la crisis, y las medidas ‘duras’ que tienen que tomar, de todo esto, nos culpan a nosotros:
  • La crisis es debida al despilfarro y mala cabeza que hemos tenido, endeudándonos hasta los ojos, comprando casas de 400.000 euros y audis y bemeuves.
  • Tenemos que trabajar dos años más de nuestra vida porque tenemos la mala conciencia de vivir demasiados años.
  • Si tienen que recortar en asistencia sanitaria es porque abusamos de ella, porque es gratis, ellos, los políticos, tienen la deferencia de regalárnosla. Ellos, cuando van a un hospital, o es privado o cierran una planta entera para que no tengan contacto con nosotros, la prole.
  • Si tienen que recortar en educación es porque abusamos de ella, porque también es gratis, ellos, los políticos, tienen la deferencia de regalárnosla. Y en las universidades la culpa la tienen quienes suspenden. Claro, ellos llevan a sus hijos a las privadas, donde los profesores están todo el día encima de ellos y aprueban por cojones o por euros.
  • Poner una tasa a los medicamentos prescritos es porque hay abuelos que cogen recetas para sus hijos y nietos, los muy delincuentes.
  • La subida del IVA es porque hay un montón de gente malvada que defrauda y no lo paga. Pero por otro lado se da una amnistía fiscal a quienes han defraudado, y quienes defraudan no defraudan 60 euros, sino 60 millones de euros.
  • El que hayamos dejado de creer en los políticos y en la política es culpa nuestra, porque tenemos que votarles, ya que votándoles ejercemos nuestro derecho a elegir qué partido decide sobre nuestras vidas. Es más, tuve una discusión sobre esto con un político (de los de nivel local) y es que me culpaba a mi de que no creyese en los políticos, en lugar de hacer reflexión para preguntarse ‘qué habremos hecho mal para que ya no crean en nosotros’.
Por ejemplo, ahora mismo con el tema de la marcha minera por las subvenciones al carbón, yo sinceramente estoy a favor que se elimine la producción de carbón, ya que es un combustible caro, obsoleto y altamente contaminante, pero si a esas familias se les quita su modo de vida, que se les de opciones a encontrar otro modo de vida. No se puede saquear 190 millones de la minería del carbón y regalar 290 millones a las empresas concesionarias de las autopistas. Y es que leyendo en los foros de los periódicos no dejo de ver los privilegios de los mineros y tal y cual y pascual… pero vamos a ver… ¡¡¡que estos mineros están de nuestro lado!!! ¡¡¡Que estos mineros son ciudadanos que se ganan el pan, y se van a quedar sin pan!!! Al igual que las próximas Navidades los funcionarios no tendrán paga extra, y funcionarios también son policías, médicos, enfermeras y bomberos, no sólo los tan vilipendiados administrativos. Al igual que por cada cosa que compremos los políticos nos robarán el 21%, después de habernos saqueado ya con el IRPF y Seguridad Social.
Y es que de esta forma todos estamos contra todos, porque nos han clasificado como al ganado, si piensas de tal forma eres de derechas, y si piensas de tal otra forma eres de izquierdas, y odiarás a los otros por encima de todas las cosas, y justificarás los actos del partido al que debes rendir pleitesía. Y es que nosotros somos ciudadanos, y no somos de izquierdas ni de derechas, porque si joden a los ciudadanos machacándonos joden a los denominados de izquierdas y a los denominados de derechas. Como ejemplo un ejercicio simple, coged el programa electoral de los dos partidos mayoritarios de las últimas elecciones y comparad sus propuestas… ¡¡¡Dicen lo mismo!!!
Y es que el sistema político que sufrimos, el que ellos llaman Democrático, es un sistema pensado expresamente para excluir a los ciudadanos de las decisiones políticas, donde hagamos lo que hagamos, ya sean recogidas de firmas, manifestaciones, huelgas, marchas andando o haciendo el moonwalker, denuncias o lo que ellos nos dejen dentro de su estado de derecho, cualquier cosa que realicemos por cambiar algo será en vano. Porque ellos no escuchan.
Por eso debemos dejarnos de tonterías de culparnos los unos a los otros, de clasificarnos de izquierdas o derechas y de dejar de comportarnos como perros famélicos que se matan a dentelladas por la migajas que caen de la mesa de los señores, a los que defenderemos aunque nos revienten las costillas a patadas.
Tenemos que estar unidos. Nosotros contra ellos. Ciudadanos contra políticos.
Debemos de tomar por fin las riendas de nuestro propio destino, dejarnos de tonterías, de partidismos, de mirar recelosamente al vecino y darnos cuenta de que sólo hay dos bandos, los políticos, al servicio del dinero, y que se consideran con derecho a exigir pleitesía a los ciudadanos, y nosotros los ciudadanos, la parte de abajo de la pirámide, el 99% de la población, quienes soportamos sus decisiones y sufrimos sus intereses y su ambición.
No penséis que no se pueden cambiar las cosas, porque si así fuese aún viviríamos en tribus, y el sistema en el que vivimos, el Neoliberalismo, no tiene ni 50 años. Y si para eso hay que salir a la calle, pues salgamos, y si para eso tiene que arder su estado de derecho y su falsa democracia, pues que arda. De las cenizas llegará la verdadera Democracia, en la que dirigiremos nuestros destinos y cometeremos nuestras propias equivocaciones.
Un saludo y gracias por vuestro tiempo.
P.D.: Siento haber estado ausente durante dos meses, es que nació mi segundo niño. Ahora a luchar por darle un futuro mejor.

viernes, 13 de abril de 2012

El cáncer de la Deuda Pública. Y de cómo nos gobiernan los bancos.


Al principio de la crisis parecía lógico que los bancos cortasen el grifo de créditos, ya que habían hecho muchas inversiones arriesgadas y tenían que recuperarse. Más tarde, dentro de lo que cabe, también parecía lógico, ya que tenían que ‘recapitalizar’ para ser competentes, es decir, coger dinero.

Pero vamos a ver, hemos pasado unos cuantos años desde el comienzo de la crisis, y vamos de mal en peor, y básicamente la culpa es que los bancos siguen sin dar créditos, ya que sin créditos no se crean nuevas empresas y no se mantienen las que hay, a no ser que sean muy solventes.

Hasta aquí todo parece muy claro, pero los bancos se supone que no dan créditos porque ellos también están en crisis, y necesitan ese dinero para ellos mismos, ¿no? Nada más alejado de la realidad.

El negocio de los bancos en mover el dinero, especular con él para generar beneficios, básicamente todo se reduce a prestarlo y cobrar un interés por ello, pero si los bancos no conceden créditos, entonces no tienen negocio, y si no tienen negocio, no generan beneficios, y si no generan beneficios, quiebran, ¿no?

Pues aún no hemos visto a ningún banco quebrar, podremos llegar a pensar que es gracias a nuestro dinero, que nuestros políticos les han regalado a manos llenas, pero esto no es para nada cierto. Pero entonces, ¿de qué viven los bancos ahora? Porque, que nosotros sepamos, siguen dando beneficios, los 2 millones de euros anuales que cobrar algunos de sus peces gordos no se pagan sin que los bancos saquen algún tipo de beneficio.

Entonces vamos a analizar dónde se movía el dinero antes y dónde se está moviendo ahora. Porque seguro que ahí están los bancos, y seguro que ya sabéis a qué me refiero, pero vamos a darle un poco más de emoción.

Antes de esta crisis el juego preferido de los bancos y grandes fortunas era La Bolsa, un juego diseñado por ellos, donde, en principio se compraban participaciones en capital de empresas, y las empresas, como contraprestación a la inversión, anualmente las empresas repartían una parte de los beneficios a los que habían comprado participaciones. Esto se llama dividendos.

Pero el invertir y esperar dividendos era una forma muy lenta para hacer dinero, por lo que comenzaron a ‘cambiar cromos’. Se inventaron un juego basándose en las reglas de oro del mercado, La Ley de la Oferta y la Demanda, si se demanda mucho un bien, crece el valor de éste.

Y así, si se demandaban mucho las acciones de la empresa ‘X’, crecía el precio de éstas, y se suponía que la empresa ‘X’ iba bien. Pero que la empresa ‘X’ fuese bien podía ser mentira. Y por eso pasó el Crash del 29.

En la época de bonanza anterior a la crisis los bancos descubrieron que no sólo podían especular con las empresas, sino que podían hacerlo con las personas, financiando sus proyectos y que éstas pagasen con su trabajo.

Y como los intereses de los préstamos e hipotecas proporcionaban beneficios a largo plazo, crearon también un mercado, como el de las acciones, para estos préstamos, llamado ‘Derivados’, de esta forma se vendían y compraban derechos de cobro sobre los individuos.

Hasta que todo petó.

Y todos pensamos que los bancos ahora están juntando dinerito porque todo está muy negro y todo está muy mal para andar dejando dinero a la gente.

Pues no es así.

Han descubierto otro juego, mejor aún, más rentable y con menos riesgo.

El verdadero negocio

Los bancos han descubierto un nuevo mercado mucho más jugoso y seguro que La Bolsa y que los créditos a personas: la deuda pública.

Si un país, como por ejemplo, España, está en este mismo momento (a día 13/04/2012) ofreciendo Obligaciones del Estado a 10 años a un tipo de interés del 5,36%, para un banco, ¿qué creéis que va a ser más interesante? ¿tener que buscarse la vida para hacer un montón de hipotecas para colocar millones de euros a un tipo de interés de 4% a 40 años o colocar millones de euros de una tacada en Obligaciones del Estado al 5,36% y de seguro cobro?

Pues si yo soy un banco lo tendría muy claro, en lugar de invertir en empresas que produzcan algo, o personas que consuman algo, prefiero invertir en gobiernos, que además me van a ‘regalar’ el dinero por otro lado.

Lo curioso es que la Deuda Pública se paga con el trabajo futuro de los ciudadanos, por lo que es un cáncer que se va arrastrando año tras año. Y mientras este cáncer no se extirpe, los ciudadanos vamos a ir acarreando sobre nuestras sufridas espaldas una carga más y más pesada.

Para que os hagáis una idea, en estos momentos, el volumen total de deuda pública para España es de más de 900.000 millones de euros. Es casi el 80% del Producto Interior Bruto, es decir, para pagar la deuda que nuestros políticos han malgastado deberíamos de trabajar todos los españoles casi un año entero para los especuladores, es decir, para los bancos. Y ese año a vivir de rebuscar en la basura.

Esa deuda es tan monstruosa que actualmente el 16% de lo recaudado va destinado a pagar los intereses. Y lo malo es que nuestros políticos parece ser que no se dan cuenta de una regla muy simple, que es: para bajar el volumen de una deuda no hay que endeudarse más. Es como jugar a las tragaperras con dinero que no es tuyo.

Todos los días vemos en los medios de comunicación que si ‘los mercados'’ no confían en España, que si sube la prima de riesgo, que si intervención por aquí, que si bancarrota por allá. Pero, ¿quiénes son ‘los mercados’? Los mercados son los especuladores. Y ¿quienes son los especuladores? Los bancos.

Y por supuesto a los bancos no les interesa que un país se declare en bancarrota, ya que arrastraría detrás el total del sistema bancario, porque ese país dejaría de pagar a sus acreedores, los bancos, y estos perderían las monstruosas cantidades de dinero ‘invertido’ en ese país.

Y por eso, cuando un país corre peligro de sufrir una bancarrota, se echan todos encima para ayudar a que no caiga, pero no por filantropismo, sino por interés propio.

La increíble historia de los infames Don Polítiquez y Don Usúrez

Por ejemplo, imaginaros que existe una persona, Don Polítiquez de la Jeta, con mujer y 4 hijos, que es un poco manirroto, vamos, que se lo gasta todo en cañas, sin invertir una mi#%da en su futuro, este tío cobra 1.000 euros mensuales, y pide prestados 800 euros a Don Usúrez, a un tipo de interés del 20% mensual. Con una promesa de pago en un año.

Cada mes tiene que pagar 160 euros a Don Usúrez, quedando el resto para sus gastos y demás, pero sin amortizar ni un euro de la deuda. Es más, cada mes pide a Don Usúrez que si 10 eurillos por aquí, que si 5 eurillos por acá, aumentando poco a poco la deuda.

Además, de vez en cuando pide, por ejemplo, 200 euros prestados al 22% de interés, con promesa de devolución a un año, los cuales devuelve inmediatamente a Don Usúrez, diciendo ‘descuéntame esto de los 800 que te debo’. Esto es ‘refinanciación de la deuda’.

Pero llega un día que Don Polítiquez de la Jeta, por su mala cabeza, incompetencia, y por la nueva ley laboral, le rebajan el sueldo de 1.000 euros a 500 euros, y, ostras, si paga la deuda que tiene con Don Usúrez el pobre desgraciado y su familia se quedan sin comer.

Entonces Don Usúrez se ve en la situación de que le ha prestado más de 800 euros, y cuando llegue el momento del pago igual Don Polítiquez no le puede pagar. Y a lo mejor pierde todo tu dinero.

¿Qué puede hacer Don Usúrez?

Pues le dice que no se preocupe, que le hace otro préstamo por lo que debe, más los intereses, a un interés más bajo, por ejemplo, al 10%, pero con condiciones. Sus 4 hijos deben dejar de ir al colegio para ponerse a trabajar repartiendo propaganda, además si enferman debe intentar no gastar medicinas en la medida de lo posible y que sigan trabajando, aún con fiebre, ya que si no trabajan, no producen, y si no producen, no pagan la deuda de su padre. Y que en lugar de darles de comer lentejas, carne y una dieta mediterránea a partir de ahora comerán arroz con atún del Mercadona, que es más barato.

Pero además, Don Usúrez le dice que él no se preocupe, que sus hijos pasarán penurias, pero como quiere llevarse bien con Don Polítiquez de la Jeta, puede seguir llevando la vida que lleva, controlándose con no derrochar, pero pudiendo conducir su BMW y vestir trajes Armani.

Ahora estarás pensando, ‘osti, hay que ser hijo de una hiena para ser tan hijo##ta’

Pues los bancos lo son.

Y además, tomando el ejemplo anterior, son capaces de pedir a Don Polítiquez 200 euros gratis para ‘invertirlo’ en otro manirroto, sabiendo que los 4 hijos de Don Polítiquez no comerán en dos días si les quita esos 200 euros. Pero Don Polítiquez se los dará, 200 euros a fondo perdido, y vamos, lo que haga falta, que para eso trabajan sus hijos por él.

Viendo todo esto, a Don Polítiquez habría que quitarle la custodia de sus 4 hijos y meterlo en la cárcel.

Y a Don Usúrez procesarlo por crímenes contra la humanidad como mínimo.

Conclusión

Muchas veces oímos por la televisión o leemos en la prensa ‘los mercados tal’ o ‘los mercados cual’, ya sabemos a quién se están refiriendo, los mercados con los especuladores, y los especuladores son los bancos, cuyo interés no es invertir en un país, o en una empresa, sino hacer dinero, no hacer que ese país mejore con esa ‘inversión’, sino que su dinero se vea multiplicado.

Lo vemos todos los días, que mientras por un lado desahucian familias, condenándolas a una deuda de por vida y a vivir en la calle o mendigando a familiares, se jactan en anuncios de sus ‘obras sociales’ y ‘becas de estudio’, lo cual simplemente hacen porque les desgrava.

Y si ven que ese país puede quebrar, y ellos pueden perder dinero, harán lo posible por que esto no ocurra, aunque sea esclavizando a sus ciudadanos, aunque sea matando de hambre a sus ciudadanos. Estrujarán a los ciudadanos lo que sea necesario, porque el objetivo y el único fin del negocio de los bancos es el dinero en sí. Acumular dinero, generar dinero y amasar dinero.

Y ahora, ¿qué nos espera?

Pues si seguimos todos consintiendo, si no nos rebelamos y ponemos esto en orden, la deuda que nuestros políticos generan irá en aumento, y los ciudadanos estaremos constantemente intervenidos, bajo las órdenes de los bancos, que serán los verdaderos dueños del país.

Porque, por mucho que nos pese, en este mismo momento ya estamos intervenidos, porque los políticos desde hace mucho tiempo ya no hacen leyes para que los ciudadanos vivan mejor, sino para que a los especuladores no les falte su dinero.

O sea, nos espera un futuro muy negro si no reaccionamos, y por supuesto, el ‘estado de bienestar’ tenderá a desaparecer, ya que los bancos tienen intereses en que esto ocurra, ya que los bancos poseen como una parte de su negocio las compañías aseguradoras, y es que ya han comenzado a aparecer productos como ‘Seguro de Desempleo’, como complemento a los ‘Seguros de Salud’ y ‘Planes de Pensiones’. Qué curioso, justo eso es lo que llamamos el ‘Estado de Bienestar’, pero que en lugar de darlo el Estado, lo proporcionarían los bancos, tras previo paso por caja, claro, y probablemente con muchas más trabas cuando tengamos que hacer uso de él.

Por ello, debemos acabar con el cáncer de la Deuda Pública, porque es la forma en la que los bancos están comenzando a gobernar los países, pero no acabaremos con este cáncer hasta que los ciudadanos no tomemos las riendas de nuestro destino, porque los políticos no están de nuestro lado, están del lado de los especuladores, es decir, de los bancos.

Muchas gracias por vuestro tiempo.

jueves, 29 de marzo de 2012

Se están riendo de nosotros


Se la suda. A nuestros políticos se la suda que hagamos huelgas, que hagamos manifestaciones, que recojamos firmas, o que se lo pidamos a los Reyes Magos. Ellos han creado esos mecanismos y nos han hecho creer que cualquier otra forma es incivilizada y una barbaridad.
  • ¿Qué hubiese sido de la Revolución Francesa si la hubieran hecho con manifestaciones?
- Pues que ahora les gobernaría Luis XXXI
  • ¿Qué hubiera pasado si en el 2 de Mayo el levantamiento de Madrid contra los franceses hubiera sido una manifestación pacífica?
- Pues que yo me llamaría Alphonse.
  • O me voy más cerca en el tiempo, ¿Qué hubiera pasado si los Libios sólo hubieran hecho manifestaciones?
- Pues que Gadafi los hubiese hecho ‘desaparecer’ hábilmente con el beneplácito de la comunidad internacional (porque Gadafi era amigo).
  • Y ahora mismo, ¿Qué pasará con las manifestaciones y la huelga que estamos haciendo?
- Pues que se la pasarán por el forro.
Ellos, los políticos, crean las reglas, y por supuesto no van a hacer las reglas para que salgan perjudicados, y nos hacen creer, con la ayuda de los medios de comunicación que todo acto que no sea ir como borregos a hacer bulto es terrorismo. Nos hacen creer que quemar un cajero es malo, pero no es malo echar a una familia de su casa. Nos hacen creer que dejar que un banco caiga en la bancarrota es malo, pero no es malo que miles de familias no lleguen a fin de mes.

Por ello ninguna manifestación los parará, ninguna huelga los parará, ninguna pegada de carteles los parará, ninguna sentada en Sol los parará. Ellos han creado esos mecanismos, y nos han dicho que esa es la única forma de expresarse, y cada cuatro años metiendo un papel en una caja, y… ¿conocéis alguna huelga que haya tenido repercusión en ellos? ¿conocéis alguna manifestación que haya cambiado algo? Yo no conozco ninguna, o si han cambiado algo ha sido mínimamente y bajo sus reglas.

En estos momentos ya comienzo a ver los titulares de los periódicos digitales, “Interior sostiene que el seguimiento es inferior a 2010” dice El País, “La huelga se desarrolla sin incidentes graves bajo un gran despliegue policial” dice El Mundo… Pero qué co#*#es es esto???!!! ¿Un concierto de Bisbal? ¿Así se van a cambiar las cosas? ¿Esto es una protesta? Hay más reivindicación en “Salvame Deluxe” de Tele Cinco que en esta huelga, por lo menos defienden sus posturas con más rabia y más fuerza, aunque sea por dinero (a lo mejor tiene que levantarse en armas Belén Esteban para que se haga algo…)

Con manifestaciones no conseguiremos nada.

Con huelgas no conseguiremos nada.

Porque el mal no es que nos quiten nuestros derechos ganados y luchados a lo largo de décadas por nuestros padres y abuelos, sino que poco a poco nuestras libertades se están eliminando y restringiendo en favor del libre mercado.

Esto es Neoliberalismo, y todo está ya definido en el plan, la desregulación de las empresas para que puedan hacer lo que quieran y la regulación de los individuos para que estemos encarrilados desde nuestro nacimiento. Todo para conseguir el Gran Fin, que la economía sea próspera y que los individuos trabajen para ello, y que consuman lo que la economía les dé.

Y no se van a parar por manifestaciones ni huelgas. Porque son instrumentos creados por ellos, y estamos muy bien adoctrinados para darnos cuenta de que sólo queda una solución:

Defendernos atacando.

Gracias por vuestro tiempo (y tened en cuenta que es tan sólo mi opinión).

lunes, 26 de marzo de 2012

Cómo arreglar todo esto (Parte 2)

En nuestro país tenemos ya más de cinco millones de parados, más de cinco millones, ¿sabéis lo que es eso? pues cojamos a todos los habitantes de Castilla la Mancha, todos los habitantes de Castilla y León y todos los habitantes de Navarra y nos da casi exacta la cifra de parados que tenemos a día de hoy. Imaginaos que en Castilla La Mancha, Castilla y León y Navarra no hay ni una sola persona con trabajo. Acojonante, ¿no?

Las medidas ‘a favor del empleo’ que aplican nuestros ilustres políticos son cosa de risa, y que, la verdad, da mucho que pensar sobre su capacidad intelectual y la de sus miles de asesores, ¿abaratar el despido para crear empleo? ¿crear trabajos basura para crear empleo? Pero… en qué están pensando estos cenutrios (por no decir otra palabra más fuerte).

Vamos a hacer un pequeño ejercicio de lógica simple (que casi hasta un político pueda entender):
  • En España no hay empleos para todos.
  • No hay empleo porque las empresas existentes no necesitan a más trabajadores.
  • Para dar empleo es necesario que las empresas necesiten trabajadores.
  • Para que las empresas necesiten más trabajadores necesitará que el mercado demande ‘algo’ en cuya producción se podrá emplear esos trabajadores.
Ok, de momento hemos llegado a la conclusión de que para que haya trabajo para todos, se necesitará que se demande ‘algo’ por parte del maldito mercado.

Esta primera parte es fácil, que hasta un político podría llegar a entender (con ayuda de sus miles de asesores). Ahora viene la segunda parte del ejercicio lógico.
  • Una producción es competitiva cuando se produce mucho y a un coste bajo.
  • La especialización conlleva competitividad. Un trabajador especializado en ‘algo’ será muy competitivo en ese ‘algo. Un país especializado en ‘algo’ será muy competitivo en ese ‘algo’.
  • Si España se especializa en la producción de ‘algo’ será muy competitiva en la producción de ese ‘algo’.
Simple, ¿no? pues parece ser que los políticos no lo entienden.

Pero ahora llega la gran pregunta, ¿qué es ese ‘algo’?

Pues sigamos pensando un poco (aquí un político ya abandona con dolor de cabeza…), pero vamos a dárselo mascadito.
  • Para que España sea competitiva en ‘algo’, debe producir ‘algo’ que el resto del mundo necesite, y que España pueda llegar a ser muy buena en producirlo.
  • ¿Que tiene España?
    • ¿Petróleo? No.
    • ¿Agricultura? No.
    • ¿Tecnología? No.
    • ¿Industria? No.
    • ¿Políticos incompetentes? Sí, pero de eso todo el mundo está sobrado. No podemos exportar eso.
    • ¿Energía? No, pero cuidado, que aquí si que España podría llegar a ser buena.
  • ¿El resto del mundo necesita energía? Sí, mucha, y cada vez más.
Partamos de la base que España podría llegar a producir electricidad con un coste eficiente, y de buena calidad. De momento hemos llegado a una conclusión a la que los políticos y sus miles de asesores con sus miles de cerebros pensando no han llegado nunca.

Para que España sea competitiva en la producción de energía debemos de dejar de depender de las energías importadas, es decir, del petróleo y del gas natural, dos recursos que España no tiene, ¿y cómo se puede conseguir esto? Muy fácil.

Prescindiendo del petróleo

Una de las grandes fuentes de consumo de petróleo en nuestro país es el destinado para el consumo privado, es decir, gasolina y diésel para nuestros vehículos, yo mismamente, que voy en moto a trabajar, gasto 60 litros al mes, una burrada, ¿no?

Pues ahora mismo tenemos una opción emergente que son los coches eléctricos, aún tienen un problema: la autonomía. Ninguno de los que existen en el mercado supera, en las mejores condiciones, los 180 kms de autonomía. Pero la gran mayoría de los desplazamientos diarios es menor que esta distancia.

Pero aparte de la autonomía hay unos cuantos problemas añadidos, todos con solución:

Problema Solución
Escasez de puntos de recarga El gobierno debe proveer de puntos de recarga cada, por lo menos, 25 kilómetros.
Y que no digan que es muy caro, que más caros son parquímetros y radares y los tenemos a miles.
La gente no tiene dinero para comprarse un coche, ni los bancos dan créditos Nada de subvenciones a la compra, que lo que hacen es que los fabricantes encarezcan el producto para ‘absorber’ estas subvenciones.
Que el ICO de créditos a tipo de interés del 0% a 5 años a la compra de coches eléctricos.
Coste, son muy caros No es cierto, una Renault Kangoo eléctrica se puede comprar desde 14.000 euros (más el alquiler de baterías).
Los coches eléctricos más asequibles  tienen un coste mensual de alquiler de baterías. Poder desgravar este coste del IRPF.

Con medidas como estas malo será que en cinco años prácticamente la totalidad de los coches en España sean eléctricos. Y en cinco años probablemente existan ya baterías que aguanten 1.000 kilómetros, es más, Toyota está desarrollando una con esta capacidad.

Y además, gracias a la sustitución de los coches de explosión por los eléctricos, ciudades tan contaminadas como Madrid, que visto desde lejos parece Mordor por la perenne nube de contaminación que tiene encima, podrían ser, por fin, ciudades limpias.

Prescindiendo del gas natural

España tampoco tiene gas natural, absolutamente todo lo tiene que comprar, ¿y cómo podemos conseguir gas para nuestras cocinas y calefacciones? Pues existe una tecnología simple, barata y de bajo coste que puede proporcionarnos el gas que necesitamos: el biogás.

El biogás se basa en uno de los principios naturales más extendidos: la putrefacción (si, ya, sobre todo extendido en la clase política, pero esos no producen biogás, al menos, no el suficiente). Mediante una cuba de fermentación, llamada bioreactor, las bacterias descomponen la materia orgánica produciendo metano, que puede ser canalizado y utilizado para el consumo humano e industrial.

Utilizando la ingente cantidad de residuos orgánicos que generan las ciudades, los residuos provenientes de la agricultura y ganadería, y de otros cientos de industrias que también generan residuos orgánicos, se puede convertir en una fuente de energía sencilla y barata. Eso sí es reciclar, y no meter una puñetera botellita de vino en un contenedor.

¿Y qué hacemos con los residuos de la producción de biogás? Pues como abono es lo mejor que existe, vamos, compost del bueno.

Cómo no tener que importar electricidad

Uy! aquí viene la parte en la que me vais a echar a los leones… pero por supuesto, es mi opinión, y estaría agradecidísimo de cambiar este punto. Empiezo, intentando poner un poco de vaselina al asunto…

Si queremos alimentar a todos los coches eléctricos que vamos a necesitar para poder prescindir del petróleo necesitaremos mucha electricidad, pero que mucha mucha, y debe ser un flujo constante, no podemos permitirnos que por circunstancias ajenas a nosotros un día no tengamos electricidad para ir a trabajar.

Actualmente, por desgracia, las energías renovables que conocemos y sus técnicas de explotación no pueden proporcionar un flujo constante y suficiente de electricidad para mantener un país entero, ya que se depende totalmente de las condiciones climatológicas. Y si un día no hay viento o no hay sol, la hemos liado, necesitamos ir a trabajar y no podremos porque no hay electricidad, eso no puede pasar.

Por ello, y con todo el dolor de mi corazón (ya que soy anti-nuclear), sólo queda una salida temporal hasta que se desarrollen nuevas tecnologías para energías renovables o, porqué no, la famosa e infame fusión fría: la energía nuclear.

He estado empollándome bien el tema, para ver qué salida hay sin usar la energía nuclear, y hasta el momento no hay ninguna (y si la hay, decídmelo, por favor), lo bueno es que ahora mismo se han desarrollado mecanismos de seguridad que permitirían, en caso de desastre, un enfriamiento pasivo del núcleo. Esto quiere decir que en caso de catástrofe grave que destrozase los generadores de emergencia, como fue el caso de Fukushima, que el tsunami inutilizó los generadores y éstos no pudieron enfriar el núcleo, actualmente existe tecnología para permitir un enfriamiento pasivo de éste, sin energía ni generadores, ya que el mayor peligro de una central nuclear es que se produzca la fusión del núcleo.

Los residuos que producen las centrales nucleares, a diferencia de los provocados por las centrales térmicas y de ciclo combinado, están completamente controlados, es decir, si sale un barril de residuos radiactivos, los residuos son esos, físicos, cuantificables y acumulables, y supongo que en un futuro, neutralizables. Que leches!! que los científicos del CERN y su acelerador de partículas investiguen cómo neutralizar la radiactividad del uranio residual y se dejen de intentar reproducir el Big Bang (que al final la van a liar parda, verás)

Pues estableciendo las centrales nucleares suficientes se podría generar electricidad para toda España y para exportar a los países que la necesiten, y cuanto más electricidad produzcamos, más barata la podemos vender, y hala, a petar el mercado se ha dicho.

Además es completamente necesario crear un instituto serio de investigación de fuentes de energía que se encargue de dar un empujón a las energías renovables, para que en un plazo de 15 años podamos prescindir de la energía nuclear por completo manteniendo o superando la producción.

Cómo crear puestos de trabajo

Con esta reestructuración de la producción nacional se crearían los millones de puestos de trabajo que necesitamos, ya que no sólo se necesitaría gente para trabajar directamente en la implementación de puntos de recarga de los coches eléctricos, para trabajar en las centrales de biogás, o trabajar en las centrales nucleares o en las fábricas de biogás, sino que el gran grueso de los puestos de trabajo que se crearían serían por los sectores relacionados, es decir:
  • Infraestructuras:
    • Todas las redes de comunicación necesarias para transportar el biogás y la electricidad desde las centrales de producción hasta donde se requiera.
    • Construcción de las infraestructuras de las fábricas de biogás y las centrales nucleares.
  • Tecnología:
    • Investigaciones sobre nuevas formas limpias de energía.
    • Investigaciones sobre tratamiento y neutralización de residuos nucleares.
  • Consumo:
    • Al haber más empleo se reactivará el consumo, y al reactivarse el consumo se generarán puestos de trabajo relacionados con todos los sectores productivos y de servicios.
Todo esto jamás debe dejarse en manos privadas, ya que la empresa privada no busca el bienestar del ciudadano, sino el maximizar sus beneficios a costa del ciudadano, por lo que debería ser el gobierno, como órgano de gestión, quien se encargue de todo, por supuesto, bajo la supervisión de los ciudadanos, ya que los políticos serán empleados gestores, no los demagogos viperinos que son ahora.

Recalco que todos estos pasos deberían ser llevados a cabo por un gobierno gestor, no un gobierno político, ya que la política todo lo corrompe, ya que jamás piensan en el bien de los ciudadanos, sino en sus propios intereses, que son los de los bancos.

Cómo controlar a los bancos

Los bancos son los culpables de esta crisis, y son los que nos están quitando todo lo que tenemos. Me ha hecho gracia leer una noticia que los bancos se quejaban de que en el 2011 habían tenido un 35% menos beneficios, hijos de la gran *#*#!!! ¿eso quiere decir pérdidas? Noooo, ¡¡¡eso quiere decir que han ganado menos de lo que estaban acostumbrados!!! Valientes sinvergüenzas…

¿Y cómo controlar a los bancos? Muy fácil, los que hayan recibido ayudas, el estado ciudadano tendrá una participación acorde en las acciones de ese banco, y por tanto en sus decisiones, eso es justo, ¿no?

Veríais cómo los bancos ya no pedían a los políticos que les regalasen el dinero que nos pertenece para sus gastos, compras, fusiones y absorciones.

Y además, mediante una Ley de Transparencia Financiera, los bancos deberán informar a los ciudadanos que tengan su dinero dentro de lo que se hace con ese dinero, hasta el último céntimo, si Pepito tiene 10.000 euros en el banco, y este quiere jugar en bolsa con su dinero, que se lo notifiquen, y si Pepito no está de acuerdo, pues que no jueguen ni un céntimo, que ya pagamos comisiones encima por usar nuestro dinero, que las paguen ellos también, pero a nosotros. Y que no digan que el coste sería elevadísimo, que más elevado es el coste de mandarme recibos y cartas de participación en nosequé sorteo que nunca me toca…

De esta forma, con esta Ley de Transparencia Financiera, los bancos se cuidarían muy mucho de realizar las barbaridades que han hecho y continúan haciendo todos estos años.

Porque la banca debe ser un sector residual, no el centro de las economías, ya que es el único sector completamente improductivo, y completamente especulativo.

Conclusión

Según creo yo, y como ya he dicho, nuestros políticos enfocan mal el problema, y no saben cómo arreglarlo justo por eso, y creo que el razonamiento es simple, si se necesita trabajo hay que crearlo, y no se puede crear de la nada, pues entonces hay que hacer que seamos buenos en algo, o mejor que buenos, que seamos los mejores en algo, por ejemplo, la producción de energía.

Aunque sólo son mis opiniones.

Gracias por vuestro tiempo.

viernes, 23 de marzo de 2012

Cómo arreglar todo esto (Parte 1)



Los políticos, con sus miles de asesores y ‘consejos de sabios’ que les guían por el tenebroso y difícil camino del liderazgo y la toma de decisiones, no tienen ni puñetera idea de cómo salir de la crisis. Primero, porque sus intereses no son los nuestros, y segundo, porque no viven en el mismo mundo que nosotros, nosotros vivimos en la realidad, y ellos en La Corte.

Para saber cómo salir de la crisis en la que estamos no hay que conseguir que otra vez fluya el dinero, sino primero saber cuales han sido las causas.

Y las causas sólo pueden resumirse en una palabra:

CODICIA
Hemos llegado aquí por la codicia de unos pocos, que nos han adoctrinado para que seamos meros recursos a su disposición:
  • Para maximizar beneficios la producción de bienes se ha llevado a áreas donde la protección de los derechos del trabajador es inexistente.
  • Han hecho creer a toda la humanidad que si la economía es próspera, la humanidad entera progresa.
  • Han convertido un invento humano en el centro del sentido de las vidas de los seres humanos: el dinero.
  • El sector más improductivo que existe, el sector financiero, que es meramente especulativo, se ha convertido en el centro y destino de todas las decisiones políticas.
  • Nos han convencido de que no existe otra opción, que la de ser dirigidos por los políticos, que a su vez son dirigidos por ellos.
De esta forma se ha desencadenado una crisis mundial, que podemos definir como crisis humana, ya que no se ha hecho ningún esfuerzo por hacer una retrospectiva de las causas, sino que se ha aprovechado para, en lugar de solucionar la causa raíz, contaminar más el sistema.

Durante muchos años se ha ido fraguando la ideología que ahora tenemos como verdadera, y sin la cual nos es difícil pensar otra realidad, la ideología en la que el bienestar del ser humano se basa en el bienestar de la economía, y que hay que hacer los esfuerzos necesarios por conseguir el bienestar de la economía, aún sacrificando el bienestar humano, contradictorio, ¿no?

Además nos han hecho creer que los ciudadanos somos bestias que necesitamos ser controlados y guiados por seres más preparados que nosotros, y que sin esa guía y control todo sería un caos y nos comeríamos los unos a los otros.

Pero seamos realistas, no podemos prender fuego a la sociedad en la que vivimos y comenzar desde cero en un mundo utópico, ya que estamos demasiado bien adoctrinados, y no somos capaces de imaginar otra realidad.

Pero podemos ir dando pasos, dentro de este sistema, ir modificándolo para que sea más humano, para que se deje de lado el econocentrismo y pasemos al homocentrismo, es decir, que el dinero deje de ser el centro y objetivo de toda actividad del hombre para convertirse el propio hombre en sí.

Aún así es imposible ahora un cambio tan radical, así que hay que plantearse metas viables, a medio plazo, de momento para, dentro del econocentrismo, poder ganar cierta independencia contra los agentes económicos, y para eso, lo primero que hay que hacer es salir de esta crisis en la que nos han sumergido.

Democracia, el Gobierno del Pueblo

Nos hacen creer que porque cada cuatro años meter un papel en una caja, decidiendo el próximo Dictador que controlará nuestras vidas, vivimos dentro de una Democracia y que gobernamos nuestros destinos.

Y todos sabemos que esto no es así, pero si eres de izquierdas votarás al PSOE por que no gane la derechona, y si eres de derechas, votarás al PP porque no ganen los rojos progres. Como en el fútbol, si eres del Real Madrid, lo serás hasta la muerte y si eres del F.C. Barcelona lo serás hasta la muerte, y serás feliz tan sólo con que el otro pierda.

Y creemos que esto no puede cambiar, y votaremos a nuestro partido aunque haga mal las cosas, aunque nos robe, aunque no cumpla sus promesas electorales, aunque no defienda nuestros intereses, aunque vaya contra nosotros en favor de los intereses económicos de las grandes empresas (porque las pequeñas empresas se la sudan, la verdad).

¿Y cómo podemos comenzar a dar los pasos para conseguir una verdadera democracia?

Muy fácil. Creando un Cuarto Poder, el Poder Ciudadano (o como quiera llamarse).

Si, ya es muy fácil decirlo, pero… ¿cómo debe ser el Poder Ciudadano?
  • Impersonalidad: el Poder Ciudadano deberá ser un poder impersonal, sin líderes y sin representantes, ya que todo líder acapara poder, y el poder desvía la atención sobre el interés general para concentrarlo en el interés particular del ‘líder’ y de sus amiguetes y palmeros.
  • Universalidad: cada ciudadano tendrá un voto, con el cual podrá votar todas y cada una de las leyes que le afecten, directa o indirectamente. ¿Y cómo conseguir esto? Muy fácil, gracias a la tecnología. Todos los españoles tenemos a nuestra disposición el DNIe, con un certificado digital que asegura el reconocimiento de nuestra identidad. Se puede decir ‘a lo mejor no es seguro’, soy consultor informático  y os aseguro que es lo más seguro del mundo, y por ello te permiten hacer cosas tan delicadas como la declaración de la Renta o entrar en tu cuenta corriente con el DNIe.
  • Derecho a voto de leyes: si un ciudadano, o un grupo de ciudadanos cree necesario modificar, crear o derogar una ley, deberá recopilar los apoyos necesarios, como en la recogida de firmas, pero mediante el DNIe. Una vez recopilados los apoyos necesarios, pongamos, por ejemplo, un millón de firmas por DNIe, se deberá realizar una campaña informativa, en la que los interesados, tanto a favor como en contra, deberán publicar sus alegaciones, y tras la campaña todo el conjunto de los ciudadanos afectados votarán por internet. Y si todo el conjunto de ciudadanos se equivoca, que sea una equivocación de los ciudadanos, porque ya no somos borregos de un rebaño que hay que pastorear.
Simplemente con estas tres premisas, teniendo como base una tecnología existente desde hace años, el DNIe, se conseguiría una verdadera democracia, y devolver el poder al Pueblo.

De esta forma el poder Ejecutivo, es decir, el gobierno, sería un mero gestor administrativo y burocrático, ya que en este derecho a voto del Poder Ciudadano estaría incluido el poder de destitución de todo aquel político que no haga bien su trabajo.

Una consecuencia de la creación del Poder Ciudadano con estas premisas es que el Gobierno pasaría a convertirse ya no en partidario, sino en personal.

Me explico, no necesitamos a los partidos políticos, necesitamos gestores, pero gestores personales que trabajen para nosotros, no que venga Fulanito con toda su corte a gobernarnos, sino que el Gobierno sea un mero organismo de gestión, con sus trabajadores, y si uno de esos trabajadores no lo está haciendo bien, y los ciudadanos lo ven así, a la calle (o a la cárcel si la ha liado muy gorda) y se pone otro que sea más capaz.

De esta forma el estar en el gobierno ya no creo que sea tan atractivo por el poder, sino que tendremos los mejores gestores, que estarán allí por el trabajo que desempeñarán, no por los contactos y amiguetes que tengan, y de verdad se interesarán por nuestro beneficio, ya que si no es así, se irán a la calle y podremos otro gestor más capacitado.

Este es un plan difícil pero viable, difícil porque los políticos no soltarán de forma pacífica el poder que han acumulado y amasado a lo largo de los años, y sólo existe una forma de presionar a los políticos para que suelten el poder, y es que éste ya no sea cómodo.

Y ahora diréis, ‘ya, si, muy bonito todo, pero… cómo se puede conseguir? ellos tienen la sartén por el mango…’, hay dos opciones:

Insumisión Tributaria

¿Qué quieren los políticos de nosotros?

Nuestro dinero.

¿Y cómo hacerles daño? No dándoselo. Mediante la Insumisión Tributaria.

Y esto es lo difícil, conseguir que un país tan bien adoctrinado como en el que vivimos todo el mundo deje de pagar impuestos, el gobierno llegue a la bancarrota y conseguir negociar la creación del Poder Ciudadano.

Revolución

Mediante una Revolución. Sinceramente, veo esta opción la más viable, y no exenta de peligros, ya que una revolución conlleva violencia, por todos los bandos. Y para que una Revolución triunfe es necesaria una hoja de ruta extremadamente precisa para que no se arrimen oportunistas que desvirtúen su significado y objetivo.

¿Qué ocurrió con el 15M? Fue algo digno de vivir, y puedo decir orgulloso que estuve allí en su nacimiento, pero terminó derivando en un grupo de gente cabreada con el sistema, que quería cambiar algo, pero no sabía cómo y el qué. De esta forma muchos oportunistas se arrimaron y se apuntaron el tanto, y pudieron dirigir y diluir el espíritu que tuvo en un principio, que ahora se ha convertido en una triste sombra de lo que era, que organiza asambleas por los pueblos, como quien vende colchones con una furgoneta.

Continuará…

En el siguiente post haré la segunda parte de cómo creo yo que se podría arreglar todo esto, con soluciones económicas para dejar de ser el país ‘bueno para nada’ en el que nos hemos convertido, y para que por fin, haya trabajo…

Gracias por vuestro tiempo.

martes, 21 de febrero de 2012

Apuntalando los cimientos de la crisis con la reforma laboral

Había una vez un reino llamado Panderetaland, corrían tiempos difíciles, su rey, Mariano Zapateiro I, veía cómo sus arcas y las de sus nobles se quedaban vacías, ya que cada vez menos súbditos eran podían pagar tributos.

Hace años, todo era un vergel de riqueza, los mercaderes traían las mas lujosas telas, especias, metales, pieles…, y crearon una floreciente industria manufacturera. Todo el mundo tenía trabajo en esta nueva industria, además, todos los súbditos pudieron acceder a bienes de lujo antes reservados para los más pudientes, ya que, como nunca iba a faltar trabajo, los mercaderes daban crédito a sus clientes, y de esta forma, un aprendiz de orfebre podía comprarse un espléndido caballo de carreras para cortejar a las doncellas, ya que el criador de caballos sabía que nunca le iba a faltar trabajo, y que podría pagarlo poco a poco. Los nobles y el rey se daban los caprichos que querían, que si un castillo por aquí, que si una vía para las carretas para ir a ver a mi primo… Los cambistas, que atesoraban el dinero, promovían todo esto, subvencionando las múltiples caravanas de mercaderes a tierras lejanas para traer las preciosas materias, daba igual cuán lejos estuvieran y cuán peligrosas fueran las expediciones.

El dinero fluía como una riada.

Pero no se sabe qué pasó.

De repente, unos de los cambistas más importantes, los Hermanos Manleh, que eran reconocidos en todo el reino por su valentía en los negocios, dijeron que habían perdido todo el dinero de sus clientes, habían financiado una costosa expedición hacia Manchuria para conseguir nosequé fabulosa lana, así como otras tantas expediciones a otros fantásticos lugares, que nunca regresaron, además de las abultadas comisiones de los intermediarios. Los hermanos habían perdido todo el dinero de sus clientes, todo, pero ellos, y sus intermediarios, fueron inteligentes en no arriesgar su propio dinero, ya que ellos se llevaban una comisión por cada transacción que realizaban en nombre de sus clientes, no necesitaban invertir.

Todos los cambistas, viendo lo ocurrido, dejaron de subvencionar estas costosas expediciones, y al dejar de llegar todos estos preciosos materiales, toda la industria que vivía de su manufacturación, se quedó sin trabajo. Y el aprendiz de orfebre, se vio mendigando y con un caballo de carreras que no podía ni pagar ni alimentar.

Los cambistas, como vieron que los negocios cerraban, ya no querían arriesgar. Pero los nobles y la corona estaban acostumbrados a un ritmo de vida, y necesitaban de los tributos de sus súbditos para poder pagar a todos los cortesanos, pero, si no había producción, no había ingresos, y el pueblo pasaba hambre.

Pero de repente a Mariano Zapateiro I se le ocurrió una excelente idea, cultivar las montañas y los pantanos, eran terrenos peligrosos, pero de esta forma, la gente que no tenía trabajo podría tener un medio de subsistir, muchos súbditos fueron expulsados de sus ricas tierras hacia las montañas y los pantanos, mientras que en las tierras ricas, donde antes metían una familia y le daba para comer y algún que otro capricho, ahora había dos familias que debían trabajar el doble para poder comer.

De esta forma la corona y los nobles volvieron a tener dinero de los tributos, ya que era mejor cobrar  impuestos de mucha gente que de poca. Los gremios volvieron a florecer con sus antiguas industrias, pero pudiendo pagar a sus aprendices lo justo para subsistir, y los cambistas pudieron seguir atesorando el dinero de los súbditos del reino.

Las arcas de Panderetalandia, poco a poco, consiguieron estabilizarse, los súbditos tenían que trabajar de sol a sol para poder sacar adelante a sus familias, pero por lo menos podían sacarlas adelante. Los gremios volvieron a sus antiguas producciones de botas de cuero, ollas, etc. Los nobles y la corona pudieron tener ingresos para mantener a su corte, aunque sus criados ya no vivían en casas sino en establos. Y los cambistas volvieron a financiar proyectos seguros.

Pero nadie se dio cuenta de que el el problema del reino de Panderetalandia no se produjo porque los súbditos trabajasen poco, o porque los súbditos cobrasen mucho. El problema se produjo por la avaricia de los cambistas que arriesgaron el dinero de sus clientes en expediciones costosísimas e inciertas.

Y como nadie se dio cuenta de esto, quince años después los cambistas habían olvidado lo que les pasó, y volvieron a darse cuenta de que los verdaderos beneficios no estaban en las buenas inversiones, sino en las comisiones de esas inversiones, y volvieron a invertir en arriesgados proyectos que comenzó a demandar la corona y los nobles.

Y todo volvió a caer y a repetirse.

Y con esta segunda crisis los súbditos ya no tenían para comer ni con las áridas tierras que cultivaban, ni aunque trabajasen de sol a sol, no podían ni comprar un abrigo, ya que ni el aprendiz de sastre cobraba lo suficiente para comprar uno. Los cambistas se habían forrado otra vez con las comisiones de las arriesgadas inversiones, dinero de los miles de súbditos que a duras penas conseguían acumular. La corona y los nobles tenían las arcas otra vez vacías, y necesitaban subir los impuestos, y los súbditos tuvieron que pasar hambre para mantener la la corona y sus cortesanos, porque no se podía dejar ‘caer el reino’.

¿Que os he querido contar con esto? pues que la reforma laboral apuntala los cimientos de la crisis, no ataja sus causas.

¿Cómo se hubieran atajado sus causas?
  • Si Mariano Zapateiro I hubiera juntado a los cambistas y les hubiera dicho ‘A partir de ahora vais a responder con vuestros bienes de vuestras pérdidas, y además vais a reportar directamente a vuestros clientes dónde invertís su dinero y qué hacéis con él’.
  • Si Mariano Zapateiro I hubiera quitado el estatus de noble a todo el mundo, con los derechos que ello daba.
  • Si Mariano Zapateiro I hubiera eliminado los condados y marquesados que existían por todo su reino, con sus propios ‘minireinos’, que exigían tanto dinero de las arcas para mantenerse.
  • Si Mariano Zapateiro I, aprovechando la orografía de su reino, hubiera potenciado la producción de algún tipo de bien exportable (por ejemplo, energía) para que sus súbditos pudiesen ser competitivos en algo.
  • En definitiva, si Mariano Zapateiro I hubiera pensado en el bienestar de sus súbditos en lugar del bienestar de sus arcas reales…

lunes, 16 de enero de 2012

Bancos, megacorporaciones y otras alimañas de mal vivir.


Todos, poco a poco, nos estamos dando cuenta de quienes han sido los que han provocado la crisis, y quienes son los más beneficiados por ella: los bancos y grandes corporaciones. La casta política son simples títeres.

(…si, suena a conspiranoia, lo sé…)

Y… ¿cómo hemos llegado a esto? Miremos un poco hacia atrás…

El Neoliberalismo… y la madre que lo parió.

A mediados del siglo XX surgió una corriente ideológica económica, basada en el Liberalismo Económico del siglo XIX, que se basa en la potenciación de la propiedad privada e individual, y que las fuerzas económicas privadas deben actuar sin ningún tipo de restricción, limitando de forma radical el poder del Estado.

Hay que tener en cuenta en la época en la que surgió el Liberalismo Económico, una época donde la Revolución Industrial estaba en pleno auge, donde la burguesía emergente alcanzaba más y más poder, y se necesitaba acabar con el absolutismo del estado, representado por la figura del rey, donde todo lo que decía iba a misa. Dentro de lo que cabe es lógico que pensasen así, prácticamente no existía la democracia, y querían libertad para sus negocios.

Después del Liberalismo Económico apareció otra corriente económica, el Keinesianismo, que surgió por la Gran Depresión de los años 30, en la que postulaba justo lo contrario, Keines decía que en épocas de crisis el Estado debía controlar la economía y promocionar el gasto, en principio con gasto público, que inyectaría liquidez y movimiento en la economía.

Después de la crisis del 73 el modelo Keinesiano cayó en desgracia, al no poder dar solución a la crisis, aunque esta crisis tuvo un origen completamente diferente, y fue porque la OPEP decidió no exportar petróleo a los aliados de Israel durante la guerra de Yom Kippur, y los aliados fueron… EEUU y europa occidental.

Y apareció nuestro amigo Milton Friedman, curioso que su apellido sea ‘Hombre Frito’, porque ha sido quien nos ha frito a todos. Este economista volvió a la carga con las teorías económicas liberales, pero en este caso se llamó Neoliberalismo, que es la base del sistema capitalista actual, de esta forma, el Neoliberalismo promulgaba las siguientes políticas:
  • Políticas monetarias restrictivas: aumentar los tipos de interés para reducir la inflación, esto tenía un efecto adverso, que era que disminuía el crecimiento económico.
  • Políticas fiscales restrictivas: aumentar los impuestos sobre el consumo y reducir los impuestos sobre la producción y la renta, es decir, machacar a los consumidores finales y reducir las cargas sobre los productores. Además reducir el gasto público.
  • Liberalización: permitir el libre movimiento de bienes, productos y dinero.
  • Privatización: como se supone que la iniciativa privada es más productiva, pues a privatizar se ha dicho.
  • Desregulación: eliminar todas las reglas que regulen la actividad económica.
Es decir, con la crisis actual… ¿cómo se está aplicando el Neoliberalismo en cada uno de estos puntos?
  • Se bajan los tipos de interés para, aun pudiendo provocar inflación, potenciar la economía.
  • Se suben los impuestos, el Estado necesita pasta… Nuestra pasta… Porque no creas que se crea un impuesto a las transacciones y especulaciones bancarias, que con eso se ganaría millones para la sociedad, pero es contrario al principio de Desregulación.
  • Gracias a la liberalización de los mercados las economía occidentales no son competitivas en la producción de ABSOLUTAMENTE NADA. Se han llevado la producción a países emergentes, y estos son los que ahora mismo ni se enteran de la crisis.
  • Estamos viendo día tras día cómo las empresas y bienes públicos se venden a allegados de la casta política.
  • Todos los beneficios especulativos y producidos por entidades financieras están prácticamente exentos de control y tributación.
Ya, ya, pesao, pero… ¿cómo hemos llegado a esto?

Desde los años 70, con la entrada del Neoliberalismo en los puestos importantes en la gestión de la economía, es decir, los ministerios de Economía y Hacienda del mundo occidental, se empezaron a eliminar todas las trabas a la libre circulación de bienes y servicios, se eliminaron aranceles, y de esta forma las grandes corporaciones pudieron producir sus bienes donde los recursos fuesen más baratos.

En un principio se pensaba ‘llevamos la producción allí pero nosotros tenemos la tecnología’, pero, vamos a ver, los chinos no son tontos, y poco a poco comenzaron a tener su propia tecnología, copia de la occidental, en un principio con menor calidad, pero más barata. Mucho más barata.

De esta forma actualmente el mundo occidental no somos competitivos en nada, bueno, en servicios, pero eso es de momento, ya que con la reducción de los costes de las telecomunicaciones los servicios se están llevando también a países más ‘competitivos’, ya lo estamos viendo en los Call Centers de las grandes compañías teleoperadoras, que ya están en sudamérica, aunque el servicio que den sea de ínfima calidad.

Vale, la parte de culpa de que no somos productivos la tienen las empresas que se han llevado la producción a países con costes bajos, ¿y que culpa tienen los bancos?

Pues bueno, todos sabemos que la culpa es de ellos, pero… ¿porqué?

Con la liberalización de la economía los bancos comenzaron a inventarse un juego muy lucrativo: las inversiones. No estoy hablando sólo de las inversiones en bolsa, sino de todo tipo de inversiones, que al común de los mortales nos parecen estridentes, como su invento más maquiavélico: los derivados (algún día escribiré un artículo de los subterfugios de esto, para flipar). Un derivado, por ejemplo, un futuro (una de las figuras de los derivados), es como si vamos a la frutería y le decimos al frutero ‘te compro un kilo de naranjas dentro de un año a 1,5 €’, si al cabo de un año las naranjas valen 2 €, entonces hemos ganado 0,5 €, curioso, ¿no?

Bueno, al turrón, que me disperso.

Con la economía globalizada, sin regulación, y la presencia de los productos financieros derivados, los bancos, cuya función inicial era guardar el dinero de los clientes, facilitar su movimiento, e invertir en operaciones seguras, para sacar rentabilidad para ellos y sus clientes, entraron de lleno en el juego que ellos se inventaron.

Convirtieron las hipotecas en activos financieros, y las pusieron en juego en el mercado de derivados, de esta forma un banco podía vender derechos de cobro futuro sobre hipotecas. Además en la época del boom económico se potenció el uso de comisiones para los ejecutivos bancarios que consiguiesen mayor número de contratos.

¿Qué ocurrió? Pues que se daban préstamos e hipotecas a diestro y siniestro, sin importar el riesgo, ya que el ejecutivo de la banca cobraba por volumen de contratos, y si alguno no podía pagar el préstamo a él no le quitaban nada, genial, ¿no?

Esta fue la época en la que si alguien se iba a comprar una casa de 300.000 € le daban 30.000 más para un Audi, total, si las casa no van a bajar…

En esos tiempos los amigos se reían de mí cuando yo les decía ’esto va a explotar, y cuando explote se va a liar pardísima’, todo el mundo estaba endeudado hasta los ojos, pero había dinero.

Y de repente todo explotó, los bancos se dieron cuenta de que ya no tenían dinero, y cortaron el grifo del crédito.

Sin crédito las pequeñas y medianas empresas quebraron.

Se inyectó dinero de los contribuyentes a los bancos para que volviesen a dar crédito y reactivasen la economía.

Pero como los bancos no son ONGs siguieron sin dar créditos.

Inmovilizaron sus bienes inmobiliarios para que no cayesen los precios de estos y perdiesen dinero.

Al dejar de dar créditos, aumentó el paro, ya que cerraron muchas empresas y las que quedaron tuvieron que reducir plantilla.

Al aumentar el paro, y los consumidores ver que se cerraba el grifo del crédito el consumo se contrajo.

Al contraerse el consumo cerraron más empresas y despidieron a más trabajadores.

Al haber más paro, el consumo se redujo más.

Al haber más paro, el gobierno, acostumbrado a los ingresos de la época de bonanza, y unos gastos acordes con estos ingresos, entró en déficit (es decir, más gasto que ingresos).

Al entrar en déficit aumentó los impuestos para aumentar la recaudación.

Al entrar en déficit recortó el gasto.

Al recortar el gasto público echaron a más trabajadores, de empresas que dependían de contratos con el Estado.

Y así seguimos, y sin esperanzas de salir de esta.

En otro post pondré lo que creo que podría solucionar esto, pero para esto se necesitaría una revolución (guillotinas incluidas).

Un saludo y gracias por vuestro tiempo.